Doble terremoto en Yaracuy sacude Caracas y deja daños materiales en zonas residenciales.
Dos potentes terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron el territorio venezolano el miércoles, registrándose como unos de los movimientos telúricos más destructivos detectados en el país en más de un siglo. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportó que los eventos ocurrieron de forma sucesiva en el estado de Yaracuy, cerca de la ciudad de San Felipe.

El primer sismo precursor se localizó a 21 kilómetros de profundidad a las 22:04 GMT, seguido apenas 39 segundos después por el evento principal de 7.5 a una profundidad de 10 kilómetros. El impacto de las ondas expansivas desató escenas de pánico colectivo en diversas regiones de la nación y activó alertas de tsunami iniciales en las Islas Vírgenes y la República Dominicana, las cuales fueron levantadas posteriormente de manera progresiva.
Desplomes edilicios en Caracas y proyecciones de víctimas mortales
Las proyecciones iniciales del USGS advierten sobre la probabilidad de un desastre generalizado, estimando de manera preliminar que la cifra de fallecidos podría oscilar entre 1,000 y 10,000 víctimas debido a la magnitud del doblete sísmico. El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, confirmó que los equipos de rescate y emergencias fueron desplegados tras reportarse el colapso de casas, viviendas y edificios residenciales en el este de la capital, específicamente en los sectores de Altamira y Los Palos Grandes. Adicionalmente, el sismo provocó apagones masivos y cortes en el fluido eléctrico en múltiples sectores de Caracas, mientras la población civil manifestaba que la intensidad del temblor superó los registros históricos del terremoto de 1967.
La sismicidad en el territorio venezolano responde de manera directa a su ubicación sobre la zona de convergencia y límite entre las placas tectónicas del Caribe y la Sudamericana. El frotamiento e interacción entre estas masas continentales activa de forma constante sistemas de fallas geológicas complejas, siendo la falla de Boconó una de las estructuras más activas y de mayor liberación energética del país.
Este doble sismo se posiciona en la historia sísmica nacional junto a eventos de gran envergadura como el terremoto del 26 de marzo de 1812 —cuya magnitud estimada fue de 7.7 y devastó las ciudades de Caracas, La Guaira y Mérida— y el sismo de magnitud 7.3 registrado en agosto de 2018 frente a las costas del estado Sucre, el cual también llegó a percibirse en países fronterizos como Colombia.
