La Policía Nacional desplegó patrullaje integrado, corredores seguros y custodios encubiertos a bordo de las unidades para neutralizar atentados y proteger a usuarios y choferes.
Tras paralizar sus operaciones durante cinco días debido al asedio de bandas de extorsionadores, la empresa de transportes Translima reanudó el recorrido de sus unidades en el distrito de San Martín de Porres. Para viabilizar el retorno del servicio y mitigar el riesgo de nuevos atentados, la Policía Nacional del Perú (PNP) ejecutó un despliegue de 300 efectivos, quienes custodian los trayectos mediante patrullaje motorizado y presencia de agentes mimetizados dentro de los mismos vehículos de transporte público.
Estrategia operativa y desarticulación de células criminales
El comando de la PNP detalló que el plan de contingencia contempla el establecimiento de corredores seguros, vigilancia fija en paraderos críticos y labores de inteligencia táctica para neutralizar posibles ataques a balazos contra choferes y usuarios.
Las autoridades confirmaron que el origen de las amenazas coercitivas se dio a través de mensajes de texto en la plataforma WhatsApp, y anunciaron que las pesquisas preliminares ya permitieron la captura e intervención de una facción delictiva directamente vinculada a este caso.
Las indagaciones fiscales y policiales apuntan a que los delincuentes detenidos mantenían nexos previos o conocimiento interno de la empresa afectada. Con el fin de infundir mayor terror y maximizar el cobro de cupos, los extorsionadores utilizaban de forma indistinta y fraudulenta apelativos de organizaciones criminales de alta peligrosidad, tales como ‘Los Centauros’, el ‘Tren de Aragua’, ‘Los Norteños de Canta’ y ‘Los Papis’. Los analistas policiales advierten que esta mutación de nombres responde a una estrategia delictiva para justificar el incremento de las tarifas ilegales y extorsionar con mayor efectividad.
Monitoreo del cobro de cupos y blindaje a otras rutas en Lima
Los reportes de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) revelan que las mafias exigían inicialmente un pago de 15 soles diarios por cada vehículo en circulación. Respecto al alza de estos montos coercitivos, los mandos policiales señalaron que obedece a una dinámica de ambición económica de los grupos delictivos, fenómeno que viene siendo analizado a nivel metodológico para desestructurar las finanzas de las redes de extorsión urbana.
Finalmente, la PNP ratificó que este esquema de protección integral se ha extendido de manera progresiva a otras corporaciones de transporte que sufrieron arremetidas criminales recientes en la capital:
Empresa Emmanuel: Peritos de criminalística recogen evidencias e indicios tecnológicos tras el último atentado perpetrado contra uno de sus buses.
Empresa Z Buss: Se implementó un resguardo táctico permanente a lo largo de su itinerario vial, logrando frenar la continuidad de los ataques en sus corredores habituales.
El despliegue de las fuerzas del orden se mantendrá de forma indefinida en las zonas de alto riesgo, supeditado al avance de las investigaciones destinadas a desmantelar por completo el organigrama de las bandas dedicadas al cobro de cupos en el sector transporte.
