El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba anunció la realización de una sesión extraordinaria en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, programada para el próximo 7 de julio. El encuentro internacional, promovido formalmente por el gobierno de La Habana, tiene como único propósito debatir las profundas repercusiones y los perjuicios estructurales que genera el embargo económico ejercido por la administración estadounidense sobre la nación caribeña.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, detalló en una conferencia de prensa que la solicitud se ampara formalmente bajo el tema 38 de la agenda de la ONU, el cual aborda de manera específica la necesidad de cesar el bloqueo económico, comercial y financiero de Washington.
El jefe de la diplomacia isleña enfatizó que esta convocatoria responde a un escenario de máxima urgencia debido a lo que calificó como una agresión multidimensional en curso, señalando que las presiones políticas y las restricciones financieras impuestas por los Estados Unidos afectan directamente el desarrollo y la estabilidad de la sociedad cubana actual.
