El presidente José María Balcázar realizó un viaje oficial a Europa que incluyó una audiencia en la Santa Sede en el Vaticano para coordinar la visita del papa León XIV a nuestro país. Aunque el protocolo inicial estimaba una delegación reducida, la comitiva presidencial se extendió hasta alcanzar las trece personas.
Entre los participantes incorporados al viaje se reportó la presencia de las hijas del jefe de Estado lo cual demandó recursos públicos por un monto superior a los 271 mil soles.
El itinerario del presidente José María Balcázar comprendió una reunión formal con el director general de la FAO. Asimismo, se contempló un encuentro en la ciudad de París con el secretario general de la OCDE, el cual finalmente no se concretó.
Durante su permanencia en la capital italiana, según el reportaje de América, el mandatario y su cónyuge se alojaron en la residencia oficial de la embajada. Por su parte, el resto de los miembros de la comitiva se hospedó en las instalaciones del Gran Hotel Plaza. La delegación incluyó a ministros de Estado, familiares y personal asignado a labores de resguardo.
Las hijas del presidente, Tania y Ana Balcázar, se sumaron a la comitiva que ingresó al territorio del Vaticano. Esta inclusión elevó de diez a trece la cifra de asistentes del entorno presidencial. El protocolo regular de la Santa Sede sugiere un límite de acompañantes, requiriendo de forma obligatoria la presencia del embajador peruano. La comitiva también estuvo integrada por la comandante Sarita Bravo Solsol y el coronel PNP Manuel Vásquez Idrogo, jefe de seguridad. Ambos oficiales viajaron al viejo continente como parte de la delegación presidencial, a pesar de no poseer la capacitación especializada para la protección directa de altos dignatarios.
