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Dos delincuentes armados en motocicleta interceptaron el bus a pocos minutos de partir, un hecho que ha desatado el temor entre los conductores, quienes exigen garantías para sus vidas.
Un chofer de la empresa de transportes Z Buss resultó herido de gravedad tras ser atacado a balazos mientras conducía una unidad llena de pasajeros en la Panamericana Norte, a la altura del paradero del centro recreacional El Andén, en el distrito de Puente Piedra. El vehículo de transporte interprovincial se dirigía hacia la ciudad de Huaral cuando, pocos metros después de cruzar el peaje, fue interceptado en plena ruta por dos delincuentes a bordo de una motocicleta, quienes abrieron fuego y efectuaron al menos siete disparos directos contra la cabina.
Según representantes de la compañía, un proyectil rozó la cabeza del conductor, quien tuvo que ser evacuado de emergencia a una clínica local bajo estricta observación médica. Los usuarios a bordo resultaron ilesos y realizaron un trasbordo para continuar con su itinerario de viaje.
Historial de ataques delictivos y una millonaria extorsión detrás del atentado
Este violento episodio constituye el quinto atentado criminal contra Z Buss en lo que va del año, evidenciando una escalada delictiva en Lima Norte y el centro de la capital. El historial delictivo incluye un ataque inicial en la base de Acho, dos tiroteos en el paradero Previ del distrito de San Martín de Porres y otros dos incidentes armados en las vías de la red vial nacional.
Informaciones policiales señalan que la empresa de transportes viene siendo extorsionada por las bandas criminales ‘La Federación’ y los ‘Norte Kings’, mafias que exigen el pago ilícito de más de 150 mil soles a cambio de no atentar contra la vida de los trabajadores. A pesar de que la Policía Nacional capturó recientemente a dos presuntos integrantes de estas organizaciones armadas, las amenazas de muerte y las represalias no se han detenido.
Como consecuencia directa de la falta de garantías de seguridad y ante el miedo generalizado de los transportistas, la gerencia de la empresa determinó la suspensión total de sus operaciones en todas sus sedes a nivel nacional para salvaguardar la integridad de su personal.
El vocero institucional enfatizó que los choferes se niegan a salir a trabajar debido al peligro de muerte inminente que enfrentan diariamente en las rutas de Lima Metropolitana. Tras la balacera, la unidad siniestrada fue remolcada hasta la base de Acho para que los peritos de criminalística realicen el levantamiento de pruebas de ley, mientras que el sector vial de Puente Piedra registró un intenso congestionamiento vehicular durante el inicio de las primeras pesquisas de la Policía Nacional del Perú.
