Allanan 21 casas y arrestan a 18 presuntos miembros de la banda «La Red del Silencio».
En un megaoperativo desplegado en horas de la madrugada, el Ministerio Público y la Policía Nacional del Perú (PNP) desarticularon la organización criminal «La Red del Silencio», estructura delictiva dedicada a la extorsión sistemática y el cobro de cupos a empresas de transporte urbano en el Callao y Lima Norte.
La movilización policial demandó el allanamiento simultáneo de 21 inmuebles distribuidos en los distritos de Los Olivos, San Martín de Porres, Puente Piedra, Chorrillos, Surquillo y la provincia constitucional del Callao, además del registro de una celda en el establecimiento penitenciario de Lurigancho.
La orden judicial facultaba la detención preliminar de 25 presuntos implicados, habiéndose concretado hasta el momento la captura de 18 investigados, incluidos tres integrantes interceptados en la ciudad de Chimbote cuando intentaban fugar hacia el norte del país.
Modus operandi, infiltración sectorial y ganancias ilícitas del grupo criminal
Las investigaciones conducidas por las Fiscalías Especializadas contra la Criminalidad Organizada determinaron que la red delictiva operaba desde octubre de 2025 bajo un esquema de coacción económica que exigía cupos diarios de entre 10 y 40 soles por vehículo, alcanzando picos de hasta 70 soles por unidad en determinadas rutas.
Las pesquisas revelaron un método de infiltración donde miembros de la banda asumían roles de choferes o cobradores dentro de las empresas para obtener información interna y perfilar a los conductores que se resistían al chantaje. Las unidades que se negaban a cumplir con las cuotas ilegales eran blanco de atentados armados y disparos contra sus conductores para amedrentar a los consorcios.
El coordinador nacional de estas fiscalías especiales, Jorge Chávez Cotrina, detalló que la organización afectaba a una flota aproximada de 180 vehículos cada día, generando un flujo de ingresos ilícitos estimado en más de 250 mil soles diarios. Entre las firmas de transporte de Lima Metropolitana directamente perjudicadas por esta actividad ilegal se identificó a las empresas Translima, en sus componentes formales e informales, y Holdrin.
Estructura organizativa por compartimentaje y la relevancia de los testigos protegidos
El fiscal Chávez Cotrina destacó que «La Red del Silencio» presentaba una configuración delictiva atípica, ya que no dependía de la dirección de un único cabecilla tradicional, sino de un mando colegiado compuesto por coordinadores que empleaban la técnica de compartimentaje para segmentar sus operaciones y evitar el rastreo policial.
Asimismo, el magistrado enfatizó que el éxito de las intervenciones radicó en las labores previas de inteligencia de la PNP y en la aplicación estricta de las herramientas de reserva de identidad para víctimas y testigos.
El uso de esta estrategia legal de resguardo domiciliario y anonimato permitió recopilar testimonios detallados que individualizaron las responsabilidades de los extorsionadores sin exponer a los denunciantes a represalias, por lo que la institución reiteró el llamado a la ciudadanía afectada a denunciar bajo estas garantías de seguridad estatal.
