La Catedral Santa María de Chiclayo retomará sus actividades eclesiásticas y reabrirá sus puertas de forma oficial el próximo 29 de junio, coincidiendo con la solemnidad litúrgica de San Pedro y San Pablo. El anuncio fue realizado por el obispo de la Diócesis de Chiclayo, monseñor Edinson Farfán Córdova, tras realizar una inspección técnica a la fase final de los trabajos de mantenimiento estructural, conservación arquitectónica y ornamentación ejecutados en el principal templo de la región Lambayeque.
La ceremonia central de reapertura está programada para el mediodía y contará con la asistencia de autoridades civiles, representantes del clero y la comunidad católica local, dando inicio a un programa especial que incluirá la celebración de ocho misas consecutivas a lo largo de la jornada para recibir a los fieles y peregrinos.
Intervenciones técnicas y estructurales en el recinto eclesiástico
Las obras civiles ejecutadas demandaron un despliegue técnico especializado por parte de obreros y restauradores para revertir los daños causados por el tiempo y los factores climáticos de la zona. Entre las principales labores destacó la renovación y nivelación de los pisos mediante el reemplazo de losas en las naves interiores, además del reforzamiento de los sectores que registraban hundimientos estructurales mediante la colocación de mallas de acero de alta resistencia.
Asimismo, se aplicaron tratamientos químicos especializados en la sacristía para mitigar de forma definitiva los problemas de humedad y salitre, garantizando la preservación a largo plazo de las estructuras del monumento histórico.
Conservación del patrimonio histórico y apoyo institucional
La dirección de la obra enfatizó que los trabajos mantuvieron un estricto respeto por la identidad arquitectónica original de la catedral, limitándose a la restauración de la paleta de colores preexistente e incorporando un nuevo sistema de iluminación LED interior y exterior que resalta la majestuosidad de la edificación.
Las labores de embellecimiento incluyeron también la puesta en valor de las imágenes sagradas y el acondicionamiento de los altares. Finalmente, la autoridad diocesana expresó su reconocimiento al Gobierno Regional de Lambayeque por el soporte logístico brindado, así como a los equipos técnicos que operaron en turnos continuos para cumplir con los plazos previstos de entrega de esta emblemática infraestructura religiosa.
