Mensajes y evidencias entregadas a las autoridades confirman que el militar amenazaba a su víctima con operativos continuos.
La detención del capitán del Ejército del Perú, Gary Chiroque Barreno, evidenció la gravedad de la crisis de seguridad en la provincia de Pataz, región de La Libertad, y los niveles de vulnerabilidad en los mandos destacados en la zona. El oficial investigado, quien se desempeñaba como jefe de la Oficina de Inteligencia del Comando Unificado Pataz (CUPAZ), utilizaba su posición estratégica y la capacidad logística de las Fuerzas Armadas para amedrentar al empresario Eduardo Varas Briceño, propietario de un local comercial de la zona. A través de comunicaciones mediante la aplicación de mensajería WhatsApp, Chiroque Barreno condicionaba la seguridad del establecimiento a la entrega de cuotas económicas mensuales, utilizando el despliegue de patrullas operativas y el uso de drones institucionales como mecanismos de coacción directa.
La Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Trujillo, bajo la conducción de la magistrada Daysi Lázaro Acevedo, asumió la dirección de las investigaciones tras recopilar el material probatorio aportado por el denunciante. Las indagaciones preliminares revelaron que el capitán empleaba de manera regular identidades falsas correspondientes a los nombres de Brayan Estrada Villalva y Smith Chiroque Altamirano, portando documentación adulterada para evadir controles y diversificar las maniobras de intimidación hacia las víctimas de la localidad.
El operativo policial y la intervención en flagrancia
La recopilación de evidencias digitales permitió a los agentes de la Comisaría de Chagual estructurar un operativo de entrega vigilada tras coordinar con la víctima el pago parcial del dinero exigido.
Pacto de entrega: El encuentro se fijó en las inmediaciones de la Municipalidad Provincial de Pataz.
Registro de fondos: Un colaborador de la empresa afectada acudió al punto de reunión portando la suma de S/ 4,000 en efectivo, cuyos números de serie y características físicas habían sido previamente fotocopiados y certificados por el personal policial.
Captura: El oficial militar recibió los sobres económicos y, al notar el cerco de las fuerzas de seguridad, arrojó el dinero hacia el patio de una propiedad colindante para intentar darse a la fuga, siendo finalmente neutralizado y reducido por las autoridades.
Intentos de interferencia y encubrimiento institucional
Durante el procedimiento de arresto, el capitán Chiroque pretendió justificar las exacciones económicas catalogándolas de forma preliminar como supuestas labores de campo y operaciones de contraesclarecimiento ligadas a su cargo en el CUPAZ, versión que fue desestimada por el reconocimiento de la víctima.
El desarrollo de las diligencias policiales en la dependencia local registró además la intervención del coronel EP José Avellaneda Díaz, actual jefe del Estado Mayor del Comando Unificado, quien se apersonó a la sede policial con el propósito de mediar ante los mandos policiales para intentar dejar sin efecto la detención del oficial subalterno.
Los registros de videovigilancia y testimonios recabados por el Ministerio Público acreditaron que, pocas horas antes del despliegue del operativo civil, el coronel Avellaneda Díaz y el capitán investigado habían compartido una cena en un establecimiento comercial cercano al lugar de la intervención. Todo el material probatorio, incluyendo las comunicaciones telefónicas, el dinero recuperado, las armas de reglamento y los documentos de identidad falsificados, fue puesto a disposición del despacho fiscal para el inicio del proceso penal por delitos contra la administración pública.
