Con el propósito de dinamizar el crecimiento económico y la cooperación bilateral sostenible, la ciudad de Tacna albergó la XIV Reunión del Comité de Integración y Desarrollo Fronterizo (CIDF) Perú-Chile. El encuentro bilateral reunió a comitivas de los gobiernos nacionales, autoridades regionales de Tacna y Moquegua, así como de las regiones chilenas de Arica, Parinacota y Tarapacá.
Durante las jornadas de trabajo, delegados del sector público, la academia y la sociedad civil articularon propuestas mediante tres mesas técnicas especializadas: Integración; Facilitación Fronteriza; e Infraestructura, Transportes y Normas.
Agenda multidimensional: Seguridad, migración y gestión de riesgos
Las delegaciones evaluaron el nivel de cumplimiento de los acuerdos previos y diseñaron una hoja de ruta orientada a optimizar la calidad de vida en las zonas limítrofes. El nuevo plan de acción conjunto prioriza el fortalecimiento del desarrollo social, la salud transfronteriza, el turismo y la gestión del riesgo de desastres.
Asimismo, en materia de seguridad, los representantes bilaterales acordaron estrechar los mecanismos de cooperación policial, perfeccionar el tratamiento de los asuntos migratorios y actualizar las normativas vigentes para el transporte terrestre e infraestructura de conectividad.
Control migratorio simplificado en Santa Rosa y Chacalluta
Uno de los principales hitos destacados durante el cierre del comité fue el avance en la ejecución del sistema de control migratorio simplificado en los complejos fronterizos de Santa Rosa (Perú) y Chacalluta (Chile). Las autoridades binacionales coincidieron en que la modernización de estas plataformas técnicas es crucial para agilizar el tránsito vehicular y peatonal diario, considerando que este punto representa uno de los corredores con mayor flujo migratorio de Sudamérica. Con la clausura de la cita, ambos Estados reafirmaron su voluntad política de abordar de manera conjunta los desafíos sociales de sus poblaciones de frontera.
