Más de 60 bomberos combaten el fuego en un área afectada de 1,200 metros cuadrados ante continuas explosiones.
Un incendio de grandes proporciones catalogado inicialmente como código 4 consumió las instalaciones de la planta de productos cosméticos de la empresa Yobel (Yanbal), ubicada en la cuadra 1 de la avenida San Genaro, en el distrito de Los Olivos.

El siniestro, iniciado durante la madrugada de este viernes 24 de julio, afectó un área aproximada de 1,200 metros cuadrados donde se almacenaban insumos químicos de alta inflamabilidad como alcohol, solventes, gases, ácido sulfúrico y ácido clorhídrico.
La magnitud de las llamas provocó múltiples explosiones en cadena que obligaron a la evacuación preventiva de los residentes locales y al colapso estructural del techo y de los racks metálicos de almacenamiento, sepultando los focos ígneos activos y extendiendo las proyecciones de extinción definitiva hasta por tres días adicionales.
Estrategia defensiva, desabastecimiento hídrico y confinamiento al código 3
El Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú (CGBVP) desplegó cerca de 30 unidades especializadas y más de 60 efectivos bajo el comando del brigadier mayor Marcos Pajuelo, jefe de la IV Comandancia Lima Centro.
Debido al peligro químico latente, el contingente adoptó una estrategia estrictamente defensiva para salvaguardar la integridad del personal. El principal desafío operativo fue el déficit de presión hídrica en los hidrantes de la zona, contingencia que fue subsanada mediante el envío de camiones cisterna provistos por Sedapal, la Municipalidad Metropolitana de Lima, la comuna de Los Olivos y el sector privado.
Hacia las 08:00 horas, el uso coordinado de una escalera telescópica y el soporte técnico de un dron permitieron confinar el fuego dentro del perímetro fabril, logrando rebajar la emergencia a código 3 con un avance del 70 % en las tareas de control.
Mitigación de riesgos colindantes, impacto ambiental y suspensión académica
La contención del desastre dependió críticamente del cerco perimétrico de la fábrica, cuya altura de cinco metros evitó que las ráfagas de viento propagaran el fuego hacia las viviendas frontales. Los esfuerzos tácticos también se concentraron en enfriar los muros limítrofes de una planta textil contigua que presentaba riesgo inminente de desplome.
Como medida de seguridad, las autoridades procedieron al corte del suministro eléctrico en la manzana y al acordonamiento policial del perímetro. En paralelo, debido a la proximidad del siniestro, la Universidad César Vallejo suspendió las clases y labores administrativas presenciales en su campus de Los Olivos, derivando todas sus actividades a la modalidad virtual.
Monitoreo de salud pública e inicio de las investigaciones policiales
A pesar de la severidad del evento estructural, la comandancia de bomberos y los portavoces oficiales de Yobel confirmaron la ausencia de víctimas mortales o heridos tanto en el personal de la empresa como en las escuadras de rescate, atribuyendo el bajo impacto humano al cese de actividades por el día feriado.
Respecto a las densas columnas de humo tóxico emitidas, el Ministerio de Salud (Minsa) y el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) asumieron de forma conjunta el monitoreo técnico de la calidad del aire para emitir las alertas sanitarias correspondientes.
Finalmente, la determinación de las causas y el punto de origen del siniestro quedaron supeditados a las pericias que ejecutará la Policía Nacional del Perú (PNP) una vez que las brigadas declaren el recinto como zona segura.
