El presidente Volodímir Zelenski reporta decenas de heridos tras las incursiones rusas y confirma el despliegue de operaciones de rescate en las zonas afectadas.
Dos ofensivas militares perpetradas por las fuerzas armadas rusas a plena luz del día causaron la muerte de al menos 11 civiles y dejaron decenas de personas heridas en las regiones de Kiev y Slovyansk. El mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó a través de sus canales oficiales que la primera incursión, ejecutada con misiles de largo alcance en las inmediaciones de la capital, provocó el fallecimiento de seis personas.
En paralelo, declaraciones de Valeri Borovik, director de la firma privada de drones First Contact, y del Consejo de Fabricantes de Armas de Ucrania, señalaron que dicho impacto militar alcanzó un recinto donde se desarrollaba una exhibición de armamento industrial con presencia de diversos representantes del sector productivo de defensa.
Frentes de ataque, daños materiales e infraestructura afectada
El segundo eje de la ofensiva se localizó en la ciudad de Slovyansk, ubicada en la región oriental del país, donde el uso de bombas aéreas guiadas dejó un saldo de cinco víctimas mortales y nueve heridos de gravedad.
De acuerdo con el reporte del Ejecutivo ucraniano, las detonaciones impactaron de forma directa contra infraestructura civil, zonas residenciales y vehículos particulares, afectando además la sede de una delegación consular. Los equipos de respuesta inmediata y las unidades de rescate médico se desplegaron en los perímetros afectados para proceder con la remoción de escombros y la estabilización de los ciudadanos damnificados, mientras las autoridades administrativas continúan con las tareas técnicas de identificación de las víctimas.
El presidente Zelenski calificó las operaciones militares como agresiones deliberadas contra la población civil, denunciando que las tácticas operativas de Moscú vulneran de forma sistemática el marco del derecho internacional humanitario.
Ante la escalada de bombardeos en áreas urbanas, la administración ucraniana apeló directamente a los gobiernos aliados para acelerar la transferencia de asistencia bélica defensiva. El mandatario enfatizó que la contención de estas incursiones aéreas depende de la capacidad de respuesta inmediata, señalando el suministro de misiles interceptores para los sistemas Patriot como la prioridad logística número uno para salvaguardar el espacio aéreo del país.
