Keiko Fujimori asumió el mando supremo ante el Parlamento, estructurando una hoja de ruta con siete ejes estratégicos enfocados en el orden interno, el desarrollo de infraestructura y el destrabe económico.
En el marco de la sesión solemne de transferencia de mando celebrada en el hemiciclo del Congreso de la República, Keiko Sofía Fujimori Higuchi juró formalmente como presidenta constitucional del Perú para el periodo 2026-2031. Tras recibir la banda presidencial de manos del presidente del Senado, Miguel Ángel Torres, y firmar el pergamino oficial, la mandataria dirigió su primer Mensaje a la Nación.
La antesala del discurso estuvo marcada por tensiones políticas, luego de que la bancada de Juntos por el Perú y miembros del grupo Ahora Nación abandonaran el hemiciclo lanzando arengas de protesta. Superado el incidente, Fujimori inició su alocución con una invocación religiosa y trazó un diagnóstico severo de la situación nacional, denunciando un Estado debilitado por la improvisación y capturado por la corrupción mediante licitaciones y regulaciones orientadas a privilegios particulares.
Frente a este panorama, la jefa de Estado enfatizó el límite temporal de su gestión al precisar que desde este 28 de julio de 2026 empezarán a escribir el futuro por los próximos cinco años, ni un día más.
Plan de contingencia y ofensiva contra el crimen organizado
“No he venido a ofrecer milagros inmediatos ni promesas vacías”, enfatizó la presidenta al detallar un método de gobierno basado en la disciplina y la predictibilidad. Para ello, estableció un cronómetro irreversible de 1826 días de gestión con rendición de cuentas obligatoria para cada sector. En el corto plazo, la administración concentrará sus esfuerzos inmediatos e inyectará recursos extraordinarios en dos frentes específicos de emergencia nacional.
El primer frente corresponde a la mitigación del Fenómeno El Niño, mediante la implementación de un plan de contingencia enfocado en la descolmatación masiva de ríos y quebradas, asegurando el abastecimiento estratégico de agua, alimentos y medicinas en las zonas de mayor vulnerabilidad.
El segundo frente prioritario será la seguridad ciudadana, sector en el cual las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el control territorial en operaciones coordinadas con la Policía Nacional. La estrategia integral incluye la modernización tecnológica mediante plataformas de inteligencia artificial y sistemas de videovigilancia interconectada para desarticular a las mafias nacionales e internacionales dedicadas a la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal.
Al respecto, Fujimori advirtió que su administración será implacable y sancionará con todo el peso de la ley a los efectivos que deshonren el uniforme.
Reorganización social y metas cuantitativas en educación
El segundo objetivo estratégico se centrará en cerrar las brechas sociales mediante la reestructuración de los programas asistenciales en tres ejes de Estado. La primera medida concreta será la aprobación de la Política de Protección Integral de la Primera Infancia, la Niñez, la Adolescencia y la Familia, orientada a construir un sistema de cobertura universal y atención continua en cada etapa de la vida.
En el ámbito educativo, la mandataria expuso que el 40% de los adolescentes de 15 años carece de habilidades mínimas en matemáticas y el 50% en lectura, fijando como meta sectorial reducir dichos déficits a la mitad durante su mandato.
Este proceso se ejecutará a través de un programa de expansión escolar apoyado en herramientas digitales, el fortalecimiento de la formación docente y la adquisición de kits escolares mediante una política de compras estatales dirigidas a las microempresas.
Para la población juvenil, se presentó la segunda política denominada “Jóvenes con Futuro”, diseñada para insertar al mercado laboral a más de 250,000 ciudadanos de entre 14 y 24 años. El proyecto apunta a reducir a la mitad la tasa de desempleo juvenil que actualmente ronda el 10%, expandiendo iniciativas como Capital Semilla Joven y ampliando las vacantes de Beca 18 para optimizar el acceso a la educación superior.
Asimismo, en el sector de la tercera edad, se anunció que el subsidio de Pensión 65 se duplicará de S/ 350 a S/ 700 bimestrales para los adultos mayores en situación de pobreza extrema, desplegando brigadas móviles de afiliación en regiones amazónicas, altoandinas y fronterizas.
Shock de infraestructura, simplificación administrativa y salario mínimo
Como tercer y cuarto pilar de gestión, el Ejecutivo acelerará las inversiones en infraestructura productiva y conectividad vial. En Lima y Callao, el plan contempla la culminación de la Línea 2 del Metro, la ejecución de las Líneas 3, 4, 5 y 6, y el impulso de sistemas de transporte masivo en Arequipa, Piura y Trujillo, junto a los trenes de cercanías hacia Ica y Barranca.
En el interior del país, se priorizará la finalización de la Nueva Carretera Central, las vías Oyón-Ambo, Canta-Huallay-Unish, Puerto Ocopa-Atalaya, la Autopista del Sol y tramos clave de la Longitudinal de la Sierra en Junín, Huancavelica, Ayacucho y Apurímac, además de financiar presas, diques y canales de regadío para el agro.
Para dinamizar la economía y desburocatizar el aparato estatal, se implementará un proceso de desregulación normativa y se creará la Autoridad Nacional Digital, introduciendo una identidad digital única respaldada por inteligencia artificial para simplificar trámites comerciales. En el plano laboral, Fujimori anunció el incremento de la remuneración mínima vital a S/ 1,300, medida que será complementada con un bono compensatorio excepcional por única vez para las micro y pequeñas empresas (mypes) con el fin de mitigar los costos de la formalización laboral y asegurar la sostenibilidad de los puestos de trabajo.
Política exterior, institucionalidad y llamado a la unidad
En el plano institucional, la presidenta ratificó ante la comunidad internacional su compromiso con el absoluto respeto a la independencia de poderes y las libertades de expresión y prensa. Asimismo, anunció que entablará mesas de diálogo con las entidades del sistema de justicia para introducir mecanismos de meritocracia y fortalecer la capacidad de los administradores de la ley.
En materia de relaciones exteriores, la agenda priorizará el fortalecimiento regional de la Alianza del Pacífico y la Comunidad Andina, consolidando además los lazos con Iberoamérica a través de España. En el plano global, se potenciará la inserción del país en el Foro APEC y se abrirán oportunidades de cooperación con el Medio Oriente, buscando posicionar la ubicación geográfica del Perú como el hub logístico y comercial que conecte dichos mercados con América Latina y el Caribe.
Al cierre de su discurso, la jefa de Estado formuló una convocatoria a la concertación dirigida a los gobernadores regionales, alcaldes y agrupaciones de oposición, instándolos a tender puentes de diálogo y a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones. La mandataria concluyó rechazando la polarización bajo la premisa de que no existen dos Perú distintos, sino una sola nación milenaria lista para ponerse de pie.
Tras finalizar la sesión solemne, la presidenta se retiró de la sede legislativa y emprendió una caminata por el jirón Junín hacia Palacio de Gobierno, flanqueada por sus bancadas de senadores y diputados, bajo un estricto despliegue de seguridad.

