El ministro de Cultura, Alberto Beingolea Delgado, afirmó que los ejes centrales de su gestión sectorial priorizarán la optimización de los servicios públicos orientados al ciudadano y la implementación de una política estricta de transparencia institucional orientada a desterrar la corrupción.
Tras la ceremonia oficial de juramentación en Palacio de Gobierno, el flamante titular del portafolio expresó que asume la conducción del sector con el compromiso ético de acortar la brecha de atención y la distancia percibida entre las autoridades del Poder Ejecutivo y la ciudadanía.
Cero tolerancia a la corrupción y reestructuración sectorial
La nueva administración del Ministerio de Cultura aplicará lineamientos de fiscalización inmediata bajo el principio de tolerancia cero a los actos ilícitos en todas las dependencias del sector. Beingolea enfatizó la necesidad urgente de intervenir en la gestión del patrimonio histórico y el turismo cultural del país, sectores que muestran un evidente deterioro administrativo.
En esa línea, anunció que la situación presupuestaria y operativa de los monumentos arqueológicos de la región Cusco, con especial énfasis en el santuario de Machu Picchu, será sometida a una evaluación técnica prioritaria debido a los deficientes manejos reportados en los últimos periodos.
Coordinación del primer Consejo de Ministros
Respecto a las medidas económicas y sociales expuestas por la presidenta de la República en su mensaje a la Nación, el titular de Cultura confirmó que el equipo ministerial coordinó previamente las metas trazadas por la jefatura de Estado.
Para instrumentalizar dichas políticas de forma inmediata, el primer ministro Luis Galarreta Velarde presidirá la primera sesión ordinaria del Consejo de Ministros este miércoles 29 de julio a las 07:00 horas, con la finalidad de evaluar y refrendar el primer decreto de urgencia orientado a la estabilización nacional y la reactivación económica del país.
