El presidente electo, Abelardo de la Espriella, confirmó que la ceremonia de su posesión presidencial se llevará a cabo en la ciudad de Cali, modificando la tradición de realizar el acto en la capital de la República. Para viabilizar jurídicamente la medida, la bancada del partido Salvación Nacional, liderada por la representante Carol Borda, radicó una proposición formal ante la Cámara de Representantes solicitando el traslado extraordinario y excepcional de la sede del Congreso de la República para que este sesione en pleno en la capital del Valle del Cauca el próximo 7 de agosto.
De la Espriella detalló que la decisión responde a complicaciones logísticas derivadas de la actividad geológica del volcán Puracé, la cual ha provocado cierres reiterados en el aeropuerto de Popayán durante las últimas semanas.
En el marco de esta descentralización, el mandatario electo anunció que su base principal de operaciones se ubicará en Barranquilla, utilizando las instalaciones del Palacio de la Aduana y el Batallón Paraíso de la Segunda Brigada, complementada con una sede alterna en Medellín y el uso exclusivo del Palacio de San Carlos cuando deba despachar desde Bogotá, dado que el Palacio de Nariño será transformado en un museo público.
Reducción del aparato diplomático y ruptura de relaciones bilaterales
En materia de política internacional, la nueva administración ejecutará una profunda reestructuración del servicio exterior que contempla la eliminación de 14 embajadas y 15 consulados.
Las legaciones diplomáticas que serán clausuradas corresponden a las delegaciones en Cuba, Haití, Nicaragua, República Checa, Hungría, Malasia, Rumania, Sudáfrica, Senegal, Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Etiopía y Ghana. El presidente electo enfatizó que la supresión de estas sedes no equivale al cese de las relaciones bilaterales con la mayoría de las naciones, puesto que se implementarán esquemas de representación concurrente desde embajadas vecinas para garantizar la atención a los connacionales.
No obstante, precisó que Colombia romperá definitivamente todo vínculo diplomático con Cuba y Nicaragua, argumentando una política de cero contacto institucional con regímenes autoritarios. Asimismo, se revocará la apertura de la embajada en Palestina y se procederá con la inauguración de misiones en Jerusalén y Nigeria.
Durante los primeros 100 días de gestión, se someterá a auditoría técnica al resto de las representaciones para unificar misiones concurrentes en una misma ciudad, como ocurrirá con las delegaciones ante Francia y la Unesco en París, y las de Italia y la FAO en Roma.
Gestión metropolitana para la capital y reactivación económica sectorial
A pesar del traslado geográfico del despacho presidencial, el nuevo Ejecutivo implementará una agenda de contingencia para la capital colombiana mediante la designación de un gerente especial para Bogotá, funcionario de alto nivel técnico supeditado a la finalización de obras de infraestructura vial y la articulación de estrategias de seguridad ciudadana y transporte masivo.
En el ámbito de la defensa nacional, el mandatario electo anunció que priorizará la estabilización del suroccidente del país a través del fortalecimiento del Batallón de Alta Montaña ubicado en Jamundí, con el objetivo de contrarrestar factores de inestabilidad en el departamento del Valle del Cauca.
Finalmente, en el componente de reactivación y asesoría económica, se confirmó que el empresario Arturo Calle presidirá de forma ad honorem un comité de sabios de consulta permanente para la jefatura de Estado, a la par del lanzamiento del programa ‘Ruta milagro’, una plataforma de financiamiento de carácter público orientada al apoyo técnico y económico de emprendedores en las distintas regiones del territorio nacional.
