Especialistas reunidos por la SPH evaluaron positivamente las métricas alcanzadas por la nación en seguridad energética y equidad social.
El posicionamiento estratégico de la República fue validado por expertos del sector energético en el simposio anual de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH), al confirmarse que el Perú alcanzó el puesto 41 en el prestigioso Energy Trilemma Index desarrollado por el World Energy Council (WEC). Este indicador internacional evalúa de manera rigurosa la eficiencia de los países en el equilibrio de tres ejes fundamentales que son la seguridad energética, la equidad social y la sostenibilidad ambiental. Durante el primer Foro de Sostenibilidad corporativa, diversos especialistas coincidieron en que el país se ha consolidado como una de las economías con mejor desempeño global en la gestión de recursos limpios y eficiencia de suministro.
De acuerdo con las métricas del WEC difundidas por la Asociación Regional de Empresas de Petróleo, Gas y Energía Renovable en Latinoamérica y el Caribe (ARPEL), el Estado peruano registró una calificación sobresaliente de 75.2 puntos en el componente de sostenibilidad ambiental. Este puntaje técnico evidencia un progreso constante y estructurado en la mitigación de impactos ecológicos desde el año 2000.
Al respecto, el director gerente de ARPEL, Pablo Ferragut, enfatizó que las políticas de conservación e inversión verde deben asimilarse como el motor financiero y operativo de las corporaciones, descartando que se trate de una simple estrategia de relaciones públicas o cumplimiento normativo aislado, puesto que la verdadera generación de valor radica en administrar el cuidado del entorno con la misma rigurosidad técnica que se aplica a la rentabilidad y la seguridad industrial.
En esa misma línea analítica, la gerente general de la SPH, Tiffany Bayly, sostuvo que el desarrollo energético actual es un trinomio inseparable donde confluyen de forma obligatoria los factores ambientales, sociales y económicos desde la misma toma de decisiones empresariales. La ejecutiva gremial puntualizó que, en medio de un proceso global de transición ecológica que demanda una planificación estricta para no arriesgar el abastecimiento interno, la industria de los hidrocarburos conserva un rol protagónico en el mediano plazo. En particular, destacó que el aprovechamiento del gas natural se mantiene como el recurso de transición clave para garantizar un cambio de matriz que sea competitivo, seguro y progresivo frente a las demandas de descarbonización.
