En el marco de la inauguración de la Escuela Nacional de Liderazgo Campesino «General del Pueblo Ezequiel Zamora» en Chuao, estado Aragua, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, reafirmó la orientación de la gestión estatal hacia el respaldo de las comunidades populares y la preservación de la estabilidad interna.
Durante la actividad, la funcionaria sostuvo que el trabajo institucional busca responder a las demandas de la población y desmarcarse de las disputas por el poder político en el país.
Orientación política, pacificación e infraestructura pública
Durante su intervención, la autoridad hizo referencia al llamado de paz promovido mediante iniciativas de amnistía, instando a los sectores opositores de postura radical a abandonar las acciones violentas. En esa misma línea, remarcó la necesidad de resguardar la soberanía nacional ante cualquier tipo de injerencia externa como condición para sostener la estabilidad económica.
Respecto a la situación del sistema eléctrico nacional, Rodríguez abordó las complejas condiciones operativas que atraviesa la infraestructura energética tras las sanciones internacionales. En ese contexto, destacó el desempeño técnico de los trabajadores del sector para estabilizar el suministro y proyectó una mejora progresiva en la prestación de los servicios públicos.
Impulso al sector agroproductivo y equidad de género en el campo
Acompañada por los ministros de Agricultura y Tierras, Vladimir Padrino López; de Comunas, Ángel Prado, y la gobernadora Joana Sánchez, la funcionaria anunció la puesta en marcha de un plan nacional destinado a potenciar el aparato productivo agrícola.
La estrategia contempla articular el Plan Venezuela Alimenta para conectar directamente la producción de pequeños agricultores, pescadores y ganaderos con las compras públicas del Estado, con miras a consolidar la seguridad alimentaria en los próximos años.
Asimismo, la jornada puso énfasis en el rol de la mujer en el desarrollo rural. Como parte de las medidas anunciadas, el Ejecutivo instruyó la adjudicación de 10.000 títulos de propiedad agraria dirigidos de forma prioritaria a mujeres productoras, iniciativa orientada a formalizar la tenencia de la tierra y fortalecer la formación técnica y política de las bases campesinas.
