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Hasta el momento se confirmó la muerte de 68 pasajeros. Entre las decenas de heridos, 50 están muy grave, tras el choque de dos trenes de alta velocidad en la provincia española de Toledo.
Según los primeros testimonios, un tren de alta velocidad de Renfe que había salido de Madrid chocó por detrás a otra formación de la compañía Iryo que circulaba en la misma dirección y estuvo detenido.
Ambos recorrían las vías de Madrid a Sevilla. En total viajaban 544 pasajeros. En el AVE 2080 había 397 personas. En el Iryo 6076 que fue chocado por la parte posterior y cuyos tres últimos vagones cayeron por un terraplén viajaban 147 pasajeros, entre ellos un bebé.
El choque se produjo en el kilómetro 118, entre las localidades de Urda y Orgaz, en la provincia de Toledo.
El accidente, se produce nueve meses después de la tragedia de Adamuz, en Andalucía, en el que murieron 46 personas.
Renfe, la empresa pública de transportes, informó que la circulación de trenes entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía está interrumpida.
Los heridos fueron evacuados de los trenes y trasladados al hospital universitario de Toledo, a unos 50 kilómetros del lugar en el que se produjo el choque de trenes, señaló la vocera del gobierno regional de Castilla-La Mancha, Esther Padilla.
Pedro Sánchez, presidente de España, aseguró que el gobierno realiza las pesquisas del caso para determinar responsabilidades en el choque de trenes ocurrido en la provincia de Toledo.
Añadió que, si bien las autoridades judiciales realizarán su labor, desde el gobierno buscarán conocer las causas y precisó que si hubo negligencias se responderá con contundencia.
