El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, y la directora nacional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alicia Cebrián, presentaron el balance oficial del impacto del sistema frontal que afecta al territorio chileno.
El reporte consolida un saldo de 10 personas fallecidas, 16 ciudadanos lesionados y 4 desapariciones formalizadas mediante denuncias por presunta desgracia, de las cuales dos corresponden a la región de Atacama y dos a Coquimbo.
La evaluación técnica estima un total de 23,000 inmuebles afectados, distribuidos estructuralmente en 81 viviendas destruidas, 2,261 con daño mayor y 18,957 con daño menor. Ante la magnitud de la crisis, el Poder Ejecutivo ratificó que el estado de excepción constitucional de catástrofe permanecerá vigente por un plazo inicial de 30 días con opción de prórroga sujeta al comportamiento de las variables meteorológicas.
El despliegue operativo del Gobierno se concentra en la asistencia de 2,281 damnificados, ubicados principalmente en los sectores vulnerables de las regiones de Valparaíso, La Araucanía y Bío Bío. Asimismo, las autoridades confirmaron la movilización de contingentes logísticos para restablecer los servicios logísticos en los nudos viales críticos y agilizar la evaluación de daños en áreas rurales confinadas por el lodo.
La interrupción de la conectividad terrestre constituye la faceta más compleja de la emergencia, registrándose un consolidado de 104,271 personas aisladas, con una concentración crítica entre las regiones de Atacama y Coquimbo. Las brigadas de auxilio priorizan el monitoreo de las rutas secundarias y de montaña que sufrieron cortes por desprendimientos de rocas y desbordes de cauces.
En el ámbito de la infraestructura eléctrica, los comités técnicos informaron una reducción en los cortes de energía, restando 118,705 clientes sin suministro a nivel nacional. Por su parte, la red de agua potable enfrenta problemas operativos debido a los altos niveles de turbiedad en las fuentes de captación; en la comuna de Ovalle se mantiene la distribución restringida a fines sanitarios básicos, implementándose 50 puntos de abastecimiento alternativo para el consumo de la población.
El Ministerio de Educación dictaminó la paralización total de las actividades escolares en toda la región de Valparaíso Continental como medida de mitigación de riesgos para los estudiantes. Esta disposición de seguridad se extiende a la totalidad de la región de Coquimbo, las provincias de Huasco y Copiapó, y de manera focalizada en las comunas de San José de Maipo y Til Til dentro de la Región Metropolitana.
