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El ex-presidente venezolano Nicolás Maduro Moros afronta este miércoles una nueva audiencia de control de instrucción ante un tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, configurando su tercera comparecencia procesal tras su captura por fuerzas militares estadounidenses en enero.
El ex-mandatario de 63 años, junto con su cónyuge Cilia Flores, permanece bajo régimen de reclusión provisional en un centro penitenciario de Brooklyn a la espera del inicio formal del juicio oral por cargos conexos al tráfico internacional de estupefacientes. El arresto de la pareja se ejecutó en Caracas el 3 de enero de 2026 mediante un despliegue operativo conjunto de unidades navales, aéreas y terrestres que interrumpió el mandato que Maduro ejercía desde el año 2013.
A partir del quiebre institucional, la ex-vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió la jefatura del Estado con carácter interino, propiciando un viraje en la política exterior que condujo a un acercamiento bilateral con la administración estadounidense.
Bajo este esquema de transición, el gobierno de los Estados Unidos ejerce un control técnico directo sobre las exportaciones de crudo venezolano, redirigiendo los flujos financieros derivados de la comercialización de hidrocarburos hacia cuentas bancarias especiales sometidas a la fiscalización regulatoria del Departamento del Tesoro en Washington.
Divergencia colegiada y reconfiguración procesal
El dictamen evidencia discrepancias de criterio en el pleno del tribunal y fuerza una revaluación de las medidas cautelares en el proceso por presunta organización criminal y lavado de activos. La sesión judicial programada para este miércoles se enfocará prioritariamente en la sustanciación de excepciones de procedimiento e incidencias formales promovidas por los equipos técnicos.
El desarrollo del proceso penal se reanuda luego de que Washington autorizara en abril una exención a los regímenes de sanciones vigentes, permitiendo al Estado venezolano destinar fondos públicos específicos para el pago de los honorarios de la defensa privada de Maduro y Flores.
La defensa legal de la ex-pareja presidencial había interpuesto previamente recursos de sobreseimiento argumentando que el bloqueo previo de sus cuentas financieras vulneraba el derecho constitucional a la libre elección de asistencia letrada contemplado en la Sexta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.
En el fuero judicial, Nicolás Maduro ha rechazado la condición de procesado común autodefiniéndose bajo el estatus de «prisionero de guerra», y se ha declarado inocente de los 4 cargos federales formulados en su contra: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de armas de fuego de uso militar y conspiración para la tenencia de artefactos destructivos.
