“Sendero Luminoso: Mirando el árbol”… Por Octavio Huachani Sánchez

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La liberación de Maritza Garrido Lecca, provocó que centenares de reporteros de todos los medios de comunicación de país, así como los principales noticieros televisivos enfocaran sus noticias en torno a ella y a su pasado como integrante de Sendero Luminoso. Mañana, tarde y noche pasaron sendos informes especiales sobre la captura de Abimael Guzmán y de sus atentados criminales.  O sea del pasado. Ni una palabra de lo ahora es Sendero Luminoso a través de sus fachadas, aparentemente legales.

Es decir se entretuvieron mirando al árbol más no al bosque.

A través de los últimos 24 años SL ha ido creando una serie de organismos cuyas misiones eran específicas. 1993, por ejemplo, aparece la Asociación de Familiares de Presos Políticos, Desaparecidos y Víctimas de Genocidio (Afadevig) que se convirtió en una suerte de “correa de transmisión” de los mensajes de la cúpula senderista a los senderistas encarcelados en las distintas prisiones del país. Una tarea laboriosa pero que mantuvo comunicados y de alguna manera unidos, a los senderistas.

Nueve años después se formó el Movimiento Popular de Control Constitucional (MPCC) cuya misión principal consistía en buscar firmas con el fin de plantear una acción de inconstitucionalidad contra la legislación antiterrorista heredada del fujimorismo y que adolecía de fallas constitucionales.

Así las cosas a los  magistrados del Tribunal admitieron varios de los argumentos presentados por los abogados de los senderistas, entre ellos, la inconstitucionalidad de la cadena perpetua.

Entusiasmados por el logro se dedicaron a presentar una serie de recursos legales. El resultado fue sorprendente: de 2 mil senderistas presos  en el 2002, una década después solo quedaron 600 en prisión. Muchos de los liberados eran profesores y catedráticos.

Con el ánimo al tope pensaron que había llegado la hora del dar el gran paso; inscribir al Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales (Movadef) en el registro de partidos ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

El rechazo JNE a su inscripción bajó el ánimo de algunos militantes porque, según ellos, eso significaba que se les estaban cerrando las vías democráticas. A sotto voce señalaban que la visible presencia de Alfredo Crespo y Manuel Fajardo, ambos abogados de Abimael Guzmán, complicaban más las cosas.

Para superar ese revés y como ahora las situaciones y condiciones son otras, han buscado rostros nuevos, sobre todo libre de vínculos senderistas, para así ocupar otro espacio: el de los docentes de los colegios del Perú.

Para ello crearon el Comité de Reconstrucción Nacional de Educación (Conare) que rápidamente logró captar a los maestros de las regiones del sur del país. Luego se unirían otras regiones.

El 17 de Junio último eligieron a Pedro Castillo Terrones, un sorprendido profesor cajamarquino, como secretario nacional del Comité de Lucha que en ese momento anunciaba una huelga a nivel nacional.

Castillo Terrones siempre estaba acompañado por el profesor Huaynalaya, secretario de organización del Sute-Junín y es conocido por su afinidad con el senderismo de la sierra central.

Otra pieza importante es la maestra Armida Huertas, profesora en escuela de Comas. Fue dirigente nacional del magisterio y ahora es la asesora del congresista del Frente Amplio Edilberto Curro. Armida Huerta Gonzáles también ha sido dirigente de los Comités Regionales del Sutep o Sute Conare, alas radicales presuntamente vinculadas a Movadef y Sendero Luminoso aunque ahora ella lo niega.

Asi las cosas, la censura a la ministra de Educación solo significará un trofeo que los congresistas de Fuerza Popular le entregaran a los docentes radicales, en señal de su triunfo aunque sea en desmedro de la democracia.