Foto-Fuente: IStock
Un estudio citado por especialistas señala que algunas mujeres mayores de 65 años que se visten como jóvenes no lo hacen por coquetería, sino que podrían reflejar un trastorno psicológico relacionado con la percepción de la edad.
La investigación destaca que la forma de vestir puede ser un indicador del estado emocional y mental. En ciertos casos, la elección de ropa juvenil en mujeres mayores responde a una dificultad para aceptar el paso del tiempo y los cambios propios de la edad. Los psicólogos advierten que este comportamiento puede estar vinculado a un trastorno de identidad o a una resistencia patológica frente al envejecimiento.
Lejos de ser un simple gesto de coquetería, la vestimenta se convierte en un lenguaje que expresa cómo la persona se percibe a sí misma. Los especialistas subrayan que no todas las mujeres que optan por ropa juvenil presentan un problema, pero sí es importante observar cuando esta conducta se acompaña de ansiedad, negación o aislamiento social.
El estudio invita a reflexionar sobre la relación entre moda, autoestima y salud mental. La vestimenta puede ser una herramienta de expresión y libertad, pero también un espejo de conflictos internos. Reconocer estas señales es clave para acompañar con empatía y apoyo a quienes enfrentan el reto de aceptar el envejecimiento.
