Desplazamientos en vía pública amenazaban la integridad de los menores y afectaban la seguridad vial de peatones y conductores.
La Municipalidad Metropolitana de Lima (MML), mediante un operativo conjunto de la Gerencia de Fiscalización y Control, la división de Tránsito y el cuerpo de Serenazgo, intervino la cuadra tres del jirón Miguel Aljovín, en el Cercado de Lima. La acción municipal tuvo como objetivo erradicar la oferta e instalación de servicios informales de alquiler de vehículos eléctricos que operaban en plena vía pública sin ningún tipo de autorización.
Durante las labores de fiscalización, los agentes constataron que estas unidades eran alquiladas prioritariamente a niños y adolescentes para que circularan por calzadas destinadas al tránsito vehicular regular. Esta actividad generaba un riesgo severo e inmediato de accidentes, atropellos y colisiones, afectando tanto la integridad de los menores de edad -quienes conducían sin implementos de protección- como la tranquilidad de peatones y conductores que transitaban por la zona.
La detección del servicio clandestino se logró tras un trabajo previo de seguimiento e inteligencia de campo. El personal municipal evidenció la estrategia de los infractores, quienes ocultaban los vehículos eléctricos dentro de un motofurgón y los cubrían con mantas plásticas cada vez que advertían el patrullaje de las autoridades, intentando así eludir las inspecciones para continuar con el negocio informal.
Ante los hechos constatados, el equipo edil procedió al decomiso inmediato de los vehículos y a su posterior traslado al depósito municipal para impedir que sigan siendo arrendados. Asimismo, se dio inicio a los procedimientos administrativos sancionadores contra los responsables, los cuales consideran multas de S/ 825 por la ocupación indebida del espacio público y de S/ 1.375 por estacionar vehículos motorizados en áreas no autorizadas de la vía pública.
Finalmente, la comuna limeña ratificó que mantendrá las operaciones de vigilancia e inspección en diversos sectores del Cercado de Lima para erradicar las actividades comerciales informales que comprometan la seguridad ciudadana. De igual forma, formuló un llamado a los padres de familia y a la comunidad en general a no fomentar el uso de estas unidades en la vía pública sin las condiciones ni autorizaciones reglamentarias.
