Foto- Informa Cosmos
Oscar era un gato, que vivía en una residencia de ancianos de Estados Unidos, que se convirtió en una leyenda por su supuesta capacidad para predecir la muerte de los pacientes.
Oscar fue adoptado cuando todavía era un cachorro y creció en un ambiente dedicado a pacientes con demencia, donde se atendía a personas con alzhéimer, párkinson y otros trastornos neurodegenerativos. El minino no era el único animal del centro ya que convivía con otros seis, entre ellos tres gatos, un conejo, un perro y un loro.
El personal del lugar, varios meses después de su llegada, comenzó a observar que Oscar entraba en las habitaciones de los pacientes, los olfateaba, los miraba y, en algunas ocasiones, aunque no siempre, se acurrucaba junto a determinados enfermos, a pesar de que no era especialmente cariñoso.
Llamó la atención que cada paciente junto al que Oscar se hacía un ovillo solía morir entre dos y cuatro horas después de su llegada. La coincidencia entre sus visitas y la muerte de los pacientes parecía llamativa.
Después de haber predicho más de 100 muertes, Oscar falleció en 2022. A pesar de las numerosas especulaciones y la atención mediática, nunca se encontró una explicación concluyente para su comportamiento.
Este fenómeno llevó incluso a establecer un procedimiento bastante particular. En cuanto encontraban al gato durmiendo junto a un paciente, el personal avisaba a sus familiares para advertirles de su muerte inminente o, más exactamente, de su «probable» muerte inminente.
