Un incendio forestal de gran magnitud que se declaró al oeste de la ciudad de Perpiñán, en el sur de Francia, ha destruido 4.600 hectáreas de vegetación hasta la mañana de este lunes y continúa su avance sin poder ser contenido.
La rápida progresión del fuego obligó a las autoridades a ejecutar la evacuación preventiva de más de 10.000 personas durante la jornada del domingo. Las operaciones de emergencia se concentran en una zona geográficamente compleja, limitando el acceso de las unidades móviles y elevando el nivel de riesgo en la frontera con España.
El prefecto del departamento de los Pirineos Orientales, Pierre Regnault de la Mothe, informó en conferencia de prensa que la prioridad de las brigadas es frenar el avance del fuego en el frente principal y los flancos laterales.
El representante gubernamental confirmó que el área calcinada se duplicó respecto al reporte del domingo, registrándose además cinco heridos, entre ellos dos miembros del cuerpo de bomberos. Asimismo, se reportó que al menos 50 edificaciones sufrieron impactos estructurales en diversos grados. El contingente de respuesta civil está compuesto por 700 bomberos, 200 vehículos de emergencia y el despliegue de apoyo aéreo desde las primeras horas del día.
Evacuaciones preventivas y condiciones climáticas extremas
Ante el riesgo inminente, la delegación del Gobierno ordenó deshabitar temporalmente 26 localidades de los entornos del macizo de Les Aspres e Ille-sur-Têt. El traslado de los ciudadanos se realizó de manera ordenada, manteniéndose en reserva la fecha para el retorno seguro a sus viviendas.
La situación se ve agravada debido a que los Pirineos Orientales se encuentran bajo alerta naranja por una ola de calor, con proyecciones térmicas de entre 36 y 39 grados centígrados, situando a la fachada mediterránea francesa en el máximo nivel de vulnerabilidad climática ante siniestros forestales.
Incremento de siniestros y debate sobre la flota aérea nacional
El ministro del Interior, Laurent Núñez, detalló que el domingo se atendieron de forma simultánea una veintena de focos a nivel nacional, acumulando más de 11.000 hectáreas siniestradas en lo que va de la temporada, cifra que duplica los registros del periodo anterior.
Por su parte, la portavoz del Ejecutivo, Maud Bregeon, calificó la coyuntura de preocupante y no descartó solicitar asistencia complementaria a la Unión Europea, que actualmente cuenta con el soporte de brigadas rumanas.
Frente a los cuestionamientos sobre la operatividad de los hidroaviones Canadair, la vocera enfatizó que el presupuesto y los medios de intervención técnica se incrementaron en un 40% entre 2023 y 2026, restando la incorporación de cuatro nuevas aeronaves encargadas para optimizar la flota aérea de respuesta contra incendios.
