El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil resolvió prorrogar por tiempo indeterminado el régimen de prisión domiciliaria concedido al expresidente Jair Bolsonaro. El exmandatario cumple una condena de 27 años y 3 meses de prisión por el delito de golpismo relacionado con los eventos institucionales tras el término de su mandato.
La disposición legal, fundamentada en estrictas razones humanitarias y en la evaluación de la salud del líder político, extiende el beneficio carcelario que le había sido otorgado inicialmente hace tres meses de manera temporal.
La medida fue dictada por el magistrado Alexandre de Moraes, instructor principal de la causa penal, quien atendió de manera favorable una solicitud formal presentada por el equipo legal de la defensa. La resolución judicial se sustenta en un informe médico especializado que advierte sobre un agravamiento en la condición clínica del expresidente de 71 años debido a comorbilidades persistentes.
El reporte pericial concluye que el entorno residencial resulta indispensable para garantizar su estabilidad orgánica y lograr una recuperación integral tras haber sido intervenido quirúrgicamente por un cuadro de bronconeumonía. Por este motivo, la judicatura evitó fijar una fecha de expiración para el beneficio, condicionándolo estrictamente al periodo que demande su restablecimiento médico.
A pesar de la flexibilización en las condiciones de reclusión por motivos de salud, el juez Alexandre de Moraes dictó un mandato de obligatorio cumplimiento para asegurar el control de la medida. El magistrado estableció un plazo perentorio de 48 horas para que la defensa técnica entregue a la Policía Federal un total de diez armas de fuego registradas a nombre de Bolsonaro, un lote que comprende pistolas, escopetas y carabinas.
El cumplimiento de esta disposición administrativa y de desarme civil constituye un requisito indispensable para dar continuidad a la permanencia del exjefe de Estado en su domicilio actual.
