La Feria Internacional del Libro de Lima culmina este jueves 6 de agosto tras consolidarse como el principal hito cultural del país, registrando un masivo respaldo de la ciudadanía.
La Feria Internacional del Libro de Lima (FIL Lima 2026) encara sus últimas jornadas antes del cierre programado para el jueves 6 de agosto en el Centro de Exposiciones Jockey, ubicado en el distrito de Santiago de Surco. Iniciada el 22 de julio, la trigésima edición del certamen editorial consolidó un incremento en el flujo de visitantes respecto a periodos anteriores.
En declaraciones para Infobae Perú, el presidente de la Cámara Peruana del Libro (CPL), Ricardo Muguerza, confirmó que el traslado desde su histórica sede en el Parque Próceres de la Independencia en Jesús María respondió a la necesidad de profesionalizar la infraestructura del evento y garantizar una proyección técnica sostenible.
La habilitación del recinto ferial en Santiago de Surco implementó un trazado arquitectónico en damero que optimizó el tránsito peatonal, integrando señalética de alto flujo, servicios sanitarios dimensionados, patios de comidas y circuitos de transporte gratuito desde el centro comercial Jockey Plaza y el Parque de la Amistad.
De acuerdo con la CPL, la reestructuración logística permitió al evento asumir el arraigo sociocultural que históricamente ocupó la Feria del Hogar en la capital durante las festividades de Fiestas Patrias y el receso escolar a mitad de año, registrando jornadas de permanencia completa por parte del público en el horario operativo de 11:00 a 22:00 horas.
Ecuador consolida intercambio bilateral como país invitado de honor
La participación de Ecuador constituyó el eje internacional de la edición 2026 mediante un pabellón institucional de más de 200 metros cuadrados. La delegación oficial del país vecino desplegó una oferta bibliográfica superior a los 2,000 títulos, acompañada por una programación de artes escénicas, conferencias académicas y gastronomía coordinada directamente por el Ministerio de Cultura de Ecuador.
La CPL enfatizó que la representatividad ecuatoriana fortaleció la circulación comercial de libros y el relacionamiento literario transfronterizo, posicionando al receso ferial como el principal encuentro cultural y familiar del país.
