Julio registra el pico de siniestros y agosto suma cinco nuevas emergencias forestales.
Un reporte oficial consolidado por el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) reveló que el departamento de Áncash ha registrado 47 emergencias por incendios forestales entre enero y el lunes 3 de agosto de 2026.
El balance técnico identifica a julio como el periodo de mayor impacto con 19 siniestros, mientras que en los primeros tres días de agosto se contabilizaron cinco nuevos eventos. A la fecha, las emergencias reportadas en los distritos de Anta, Pampas y Matacoto fueron extinguidas, la registrada en Aija se mantiene bajo control, mientras que el incendio en la jurisdicción de Jangas continúa en estado activo.
Las evaluaciones de daños arrojan la destrucción de 507 hectáreas de cobertura vegetal, cuatro hectáreas de bosques y la pérdida de siete hectáreas de terrenos agrícolas. En cuanto al impacto en infraestructura pública de servicios básicos, el reporte precisa la destrucción de 1,730 metros de tuberías de riego —junto a 675 metros con daños parciales— y el colapso de 500 metros de redes de agua potable. Aunque no se registran víctimas mortales, el COER confirmó una persona herida a consecuencia de los amedrentamientos del fuego.
Santa encabeza la accidentabilidad regional
A nivel de focalización territorial, la provincia del Santa concentra la mayor incidencia regional con 13 siniestros —liderada por el distrito de Nuevo Chimbote con nueve eventos—, seguida por las provincias de Huaraz (6), Huaylas (5) y Yungay (5).
El gerente regional de Gestión del Riesgo de Desastres, Rafael Macedo Menacho, enfatizó la severidad de los daños ecosistémicos y la alteración atmosférica generada por la emanación de gases de efecto invernadero en la cadena ambiental.
Frente al incremento del riesgo operacional, los organismos del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SINAGERD) exhortaron a la ciudadanía a erradicar las praderas y quemas agrícolas tradicionales. Las autoridades recordaron que la casi totalidad de estas emergencias son provocadas por acción humana y conllevan responsabilidad penal por la destrucción de la biomasa regional y el riesgo a la salud pública.
