Especialistas certifican la adaptación de ocho variantes arbóreas destinadas a la divulgación científica y turística.
La Plaza de Armas de Trujillo, ubicada en la región La Libertad, fortaleció su posición como el principal núcleo urbano para la recuperación fitogenética de la Cinchona, el género botánico del árbol de la quina que simboliza la riqueza vegetal en el Escudo Nacional.
Mediante un esfuerzo conjunto entre el Instituto Nacional de Investigación de la Expedición Científica del Árbol de la Quina (INIEC – Quina) y la Municipalidad Provincial de Trujillo, se ejecutó la plantación técnica de ejemplares de las variedades Cinchona micrantha, Cinchona pubescens y Cinchona sp.
Con esta incorporación, el inventario forestal del principal espacio público de la ciudad se eleva a ocho plantas sembradas, consolidando un banco de germoplasma vivo expuesto a la ciudadanía.
Metas institucionales rumbo al centenario de la plaza y proyección internacional
El plan rector de conservación, liderado por el presidente del INIEC – Quina, Roque Rodríguez Barrutia, contempla el establecimiento permanente de 10 tipos diferentes de este árbol bandera para el 4 de julio de 2029, fecha en la que se conmemorará el centenario de la inauguración oficial de la Plaza de Armas de Trujillo.
Los investigadores a cargo señalaron que la iniciativa no solo rinde tributo a los próceres de la emancipación peruana, sino que busca postular formalmente ante la organización del Récord Guinness para certificar al recinto trujillano como la única plaza mayor a nivel global en albergar la mayor diversidad de especies de Cinchona adaptadas con éxito a condiciones climáticas de nivel del mar.
Compromiso edilicio en la gestión del patrimonio científico y cultural
La sostenibilidad del proyecto cuenta con el respaldo operativo de la administración local, cuyo alcalde provincial, Mario Reyna, ratificó el compromiso presupuestal y técnico para el mantenimiento de las áreas verdes destinadas a este fin.
La comuna metropolitana proveerá los equipos logísticos y el personal especializado en botánica urbana para asegurar el prendimiento de los nuevos plantones. El objetivo final de la cooperación interinstitucional es convertir el centro histórico de la capital libertina en el primer santuario urbano interactivo que albergue la totalidad de variantes de la quina identificadas en el territorio peruano, promoviendo su valor ecológico, histórico y farmacológico frente al turismo nacional e internacional.
La corteza de la quina contiene quinina, un alcaloide que históricamente salvó millones de vidas a nivel mundial al emplearse como el primer tratamiento efectivo contra la malaria, lo que otorga a este programa de reforestación urbana un alto valor de divulgación científica contemporánea.
