El presidente de Chile, José Antonio Kast, presentó el proyecto de ley para la reconstrucción nacional y el desarrollo económico y social, una ambiciosa agenda que contempla más de 40 medidas destinadas a reactivar la inversión y el empleo tras su primer mes de gestión.
El plan se estructura sobre la base de tres emergencias declaradas por el Ejecutivo: seguridad, economía y situación social, con metas específicas al año 2030, como reducir el desempleo al 6,5 % y alcanzar un crecimiento anual del 4 %.
Los cinco ejes estratégicos del proyecto
El corazón de la propuesta radica en reformas estructurales para dinamizar el mercado:
- Competitividad tributaria: Destaca la reducción gradual del impuesto corporativo del 27 % al 23 % y la reintegración del sistema tributario.
- Fomento al empleo: Creación de créditos tributarios para empresas que contraten a trabajadores en situación de vulnerabilidad.
- Agilización regulatoria: Reformas para reducir plazos en permisos de inversión y limitar la paralización de proyectos aprobados.
- Certeza jurídica: Implementación de invariabilidad tributaria para inversiones de largo plazo y beneficios para la repatriación de capitales.
- Gasto público y fiscalización: Medidas de contención de gasto y nuevas sanciones para el uso malicioso de licencias médicas por funcionarios públicos.
Avances en seguridad y salud
El mandatario resaltó la implementación del Plan Escudo Fronterizo, asegurando una disminución en los ingresos irregulares y un aumento en las expulsiones. En salud, se activó una alerta sanitaria oncológica para reducir las listas de espera en pacientes con cáncer, tanto en el sistema GES como no GES.
Además, el plan extiende el Fondo de Emergencia a las regiones de Ñuble y Biobío para la reconstrucción tras los incendios forestales del verano.
La propuesta ha generado una polarización inmediata en el espectro político chileno:
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió la rebaja impositiva argumentando que es vital para recuperar la competitividad frente a la OCDE. Sostuvo que el crecimiento económico es el beneficio directo más relevante para la clase media.
Críticas de la Oposición
Partidos como el PS, PC, FA y PPD calificaron la reforma de «regresiva». Argumentan que la reducción de impuestos beneficia principalmente al 1 % más rico y debilita la capacidad del Estado para financiar políticas sociales como educación y salud.
Terceras fuerzas
El Partido de la Gente (PDG) condicionó su apoyo a la inclusión de medidas directas para la clase media y pymes, sugiriendo acciones como la eliminación del IVA en productos específicos.
