El representante de la misión, Víctor Rico, señaló con preocupación que la apertura tardía de mesas y fallas en la distribución de material detonaron protestas y tensión política.
La Misión de Observación Electoral de la OEA en Perú emitió un pronunciamiento crítico sobre las Elecciones Generales 2026, señalando que las deficiencias logísticas del proceso alimentaron narrativas de fraude.
El jefe de la misión, Víctor Rico, advirtió que la apertura tardía de locales y los retrasos en la instalación de mesas reforzaron discursos de desconfianza preexistentes, generando tensión política y movilizaciones ciudadanas que empañaron la jornada.
Impacto de las fallas logísticas y respuesta oficial
El organismo internacional enfatizó que los errores operativos, especialmente en la distribución de material electoral, afectaron la percepción de transparencia. En Lima, al menos 13 centros de votación sufrieron incidentes que obligaron a reprogramar el sufragio, lo que ha derivado en investigaciones sobre posibles implicancias legales y sanciones de prisión para los responsables.
La OEA subrayó que los simulacros previos no detectaron estos fallos, evidenciando una brecha entre la planificación y la ejecución real de la ONPE.
Llamado a la calma y vigilancia postelectoral
Ante la proximidad de la segunda vuelta, la OEA hizo un llamado urgente a la prudencia y responsabilidad de los actores políticos y la ciudadanía. El organismo confirmó que mantendrá un equipo de diez observadores desplegados en el país para supervisar la fase postelectoral y asegurar la integridad de las siguientes etapas. El objetivo central es contener la inestabilidad social y reforzar la confianza en el sistema democrático peruano tras los incidentes del 12 de abril.
Investigación de responsabilidades
Las autoridades peruanas analizan si los retrasos se debieron a fallas de la empresa de transportes o a una omisión de funciones por parte de funcionarios públicos. El informe de la misión reconoce el esfuerzo de las instituciones electorales, pero insiste en la necesidad de realizar ajustes técnicos inmediatos para garantizar que la logística no vuelva a ser un factor que desestabilice el clima electoral ni ponga en duda la legitimidad de los resultados finales.
