En un discurso por el recibimiento de la Navidad en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump se refirió al Perú, precisamente a las tasas de mortalidad debido a la fauna del mismo, suscitando polémica por la falta de respaldo científico tras su afirmación, que mencionó como un dato estadístico real.
El republicano emitió el comentario cuando recordaba las condiciones a las que se enfrentó el doctor James Jones, médico de la Casa Blanca durante la administración de Barack Obama y la propia.
Según el jefe de Estado, cuando el doctor Jones se encontraba haciendo senderismo en nuestro país junto a las hijas del ex-presidente, tuvo un acercamiento con una “víbora”, sin especificar la especie. “Se dice que es la serpiente más venenosa del mundo”, indicó sin mayor clarificación.
Estas fueron las palabras exactas del presidente, traducidas por Exitosa: «Perú es conocido por ser un lugar duro en términos de las criaturas físicas que se arrastran ahí. 28 mil personas mueren al año por mordeduras de serpiente, la víbora, dicen que es la más venenosa del mundo».
Sin embargo, la información disponible desmiente al gobernante. Un estudio de la Fundación One Health indica que se registraron más de 1500 casos de intoxicación por mordedura de serpiente hasta fines de septiembre del 2023, cifra superior a los últimos cinco años, en el período enero-agosto.
Los adultos y trabajadores agrícolas fueron los más afectados. Se reportaron 9 fallecimientos, distribuidos en Loreto (4), San Martín (2), Junín (2) y Cusco (1).
Cabe destacar que el Perú alberga alrededor de 38 especies de serpientes venenosas, principalmente de las familias viperidae y elapidae. Entre ellas se encuentran el jergón (Bothrops atrox), la serpiente de cascabel muda (Lachesis muta, coloquialmente llamada «shushupe») y el «sancarranca» (Bothrops barnetti).
