Padres de familia, jóvenes y ciudadanos realizaron un plantón y posterior marcha por las calles de San Borja en los exteriores del Liceo Naval Almirante Guise. La protesta se gestó en rechazo a la presunta agresión sexual sufrida por un escolar de 16 años por parte de sus compañeros durante el traslado en un bus escolar tras un evento deportivo.
Durante la movilización, los asistentes expresaron su respaldo a la víctima y a su entorno familiar, instando a las autoridades judiciales a no dejar impune el caso. Asimismo, exmadres y representantes de la comunidad educativa llamaron a las familias a acompañar a sus hijos y denunciar todo acto de violencia sin temor a intimidaciones.
Demandas de reforma y estado de la investigación
La manifestación trascendió el plantón inicial para convertirse en un pedido colectivo orientado a revisar la normativa de responsabilidad penal en adolescentes involucrados en delitos graves. De igual forma, los manifestantes plantearon ajustar la legislación educativa para otorgar mayores facultades de sanción y prevención a los colegios ante hechos de alta gravedad, garantizando el debido proceso.
En el plano judicial, el Tercer Juzgado de Familia de Lima ordenó cuatro meses de internamiento preventivo para seis de los adolescentes investigados, quienes fueron trasladados al Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima (Maranguita), mientras que otros cuatro enfrentan el proceso en libertad bajo medidas cautelares.
Por su parte, la Marina de Guerra del Perú dispuso la separación temporal de la directora del plantel, un docente y el entrenador de fútbol mientras las autoridades determinan las responsabilidades administrativas y penales en la supervisión del transporte escolar.
