Las Fuerzas Armadas de Irán amenazan con golpear “sin restricciones” a EE. UU. en Medio Oriente y condicionan la reapertura del estrecho de Ormuz.
El ejército de Irán lanzó una dura advertencia a Washington al asegurar que responderá con ofensivas de gran escala contra las bases e intereses de Estados Unidos en Medio Oriente si el Gobierno estadounidense «comete un error», en el marco de un conflicto bélico que ya se extiende por siete meses.
A través de un comunicado emitido por la televisión estatal, el Comando Central Khatam al-Anbiya precisó que ante cualquier equivocación de la administración estadounidense, sus instalaciones regionales se convertirán en blanco de ataques continuos, efectivos y dolorosos, sin ningún límite ni restricción, aunque sin especificar las acciones concretas que desencadenarían dicha respuesta.
Exigencias para desbloquear el estrecho de Ormuz
El pronunciamiento del mando militar coincide con las declaraciones de las autoridades iraníes respecto al bloqueo del estrecho de Ormuz, un paso marítimo neurálgico para el suministro global de petróleo y gas. Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní y negociador clave, confirmó que transmitió a Washington sus condiciones para reabrir el paso marítimo mediante la mediación de Qatar y Pakistán.
Por su parte, el titular del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, detalló que los tres requisitos centrales exigidos a la contraparte son el fin de la guerra en todos los frentes, la liberación de los fondos económicos congelados en el exterior y el levantamiento total del bloqueo naval que pesa sobre la república islámica.
Ante la sede legislativa, Qalibaf defendió la postura geopolítica de Teherán basada en mantener la presión militar a la par de las conversaciones indirectas, argumentando que rechazar la diplomacia conduciría a un escenario de desgaste indefinido.
El líder parlamentario remarcó que las Fuerzas Armadas conservan la capacidad de asestar golpes decisivos para llegar fortalecidos a una mesa de negociación, al tiempo que enfatizó que el orden geoestratégico establecido por Estados Unidos en la región ha colapsado tras siete meses de enfrentamientos e intervenciones navales registradas desde inicios de año.
