Las indagaciones revelan que los procesados declarados judicialmente como fallecidos enfrentaban investigaciones por delitos de asesinato, narcotráfico y crimen organizado.
El Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) presentó denuncias ante el Ministerio Público contra cuatro médicos por la presunta emisión fraudulenta de certificados de defunción que permitieron simular el fallecimiento de procesados por crimen organizado, homicidio y narcotráfico.
Según la investigación periodística difundida por ATV, los registros fueron utilizados por los investigados para evadir órdenes de captura y sustraerse de la acción de la justicia. El director de Registros Civiles del Reniec, Walter Córdova, confirmó que la institución procesa denuncias penales automáticas en todos los hallazgos de falsas inscripciones de decesos.
Casos emblemáticos y profesionales denunciados
Entre los expedientes auditados figura el certificado expedido a Giancarlo Zegarra, conocido bajo el alias de “Careca”, documento que figura suscrito por el fallecido médico Ángel Avilés Conde. Un patrón similar se identificó en la ficha de John Barbarán León, presunto integrante de la banda criminal “Los Pulpos”, quien figuraba como difunto en los registros oficiales pese a haber sido capturado por las autoridades policiales en Argentina en noviembre del año pasado.
Adicionalmente, se vincula a los médicos Julio Peralta Roncal y Raúl Durán Vargas por la tramitación de los falsos decesos de Carlos Márquez Marru y Jorge Ortega Montes, respectivamente. Ambos sujetos se encontraban procesados por el homicidio del obrero Gustavo Legay, ocurrido en el año 2014, y habrían recurrido al trámite irregular para eludir las sentencias penales en su contra.
Descargos de las defensas y factores de vulnerabilidad
En relación con la imputación formulada contra el médico Carlos Medina, su abogado defensor, César Nakasaki, aseguró que el profesional no participó en la elaboración del documento irregular. El letrado sostuvo que las pericias arrojaron que la firma estampada no corresponde al galeno y que los sellos utilizados en la ficha registral no coinciden con los modelos vigentes en la época, por lo que planteó la hipótesis de que las alteraciones se produjeron en el proceso de inscripción administrativa dentro de la propia entidad.
Por su parte, Walter Córdova precisó que los casos bajo investigación corresponden a los periodos 2016, 2020 y 2022. El funcionario explicó que los protocolos excepcionales implementados durante los años de la pandemia de la COVID-19 flexibilizaron la verificación de datos de defunción, situación que fue aprovechada por redes delictivas para gestionar declaraciones falsas en el sistema nacional.
