Reporte del COER revela que Áncash alcanza los 84 incendios forestales en lo que va del año.
Un total de siete incendios forestales registrados durante el fin de semana consumieron más de 35 hectáreas de cobertura vegetal en diversas provincias de la región Áncash, de acuerdo con el balance del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER). Uno de los focos de mayor riesgo tuvo lugar en el Vivero Forestal de Chimbote, donde el fuego afectó más de cinco hectáreas de eucaliptos, totorales y carrizales, amenazando las instalaciones recreativas del recinto.
El siniestro requirió nueve horas de trabajo ininterrumpido por parte de las unidades de bomberos para su control definitivo, obligando a suspender la atención al público mientras se investigan las causas del origen de las llamas.
Destrucción en Huari, Pallasca y Huaylas
Las emergencias de mayor extensión se concentraron en el caserío de Quishuar (distrito de Huachis, provincia de Huari), donde el fuego destruyó 15 hectáreas de pastizales y arbustos. Asimismo, en la provincia de Pallasca (distrito de Bolognesi) se contabilizó la pérdida de seis hectáreas de vegetación y especies forestales, mientras que en el caserío de Antahurán (Jangas) las llamas arrasaron cinco hectáreas.
Siniestros adicionales se reportaron en las localidades de Independencia, Chiquián y Pueblo Libre (Huaylas), sumando pérdidas acumuladas de vegetación silvestre y plantaciones agrícolas en la zona altoandina.
Con estas emergencias, la región Áncash suma 84 incendios forestales acumulados en lo que va del año 2026, registrando la destrucción total de 1,354 hectáreas de vegetación silvestre y siete hectáreas de bosque. Frente al incremento constante de estos episodios, el COER instó a la población y a los productores agrarios a abstenerse de realizar quemas de pastizales y residuos agrícolas, práctica que constituye el principal detonante del fuego de gran magnitud en la zona.
