“No todo es color rosa(do)”… Por Octavio Huachani Sánchez

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La sensación que tuvimos muchos es que fue una semana perdida. Perdida en inútiles discusiones provocada por la presentación de Oficiales, suboficiales, soldados y personal administrativo del Ejército Peruano luciendo un coqueto mandil de color rosado iniciando la campaña “Hombres por la igualdad”. Si la Ministra de la Mujer, Gloria Montenegro, gestora de esta iniciativa, pensó que con eso íbamos a olvidar que somos el quinto país en el mundo con mayor feminicidio, se equivocó.

El mismo día de la conferencia de prensa, Adelia Carazas Carrasco fue atacada por su pareja Carlos Vilca Vásquez quien la mató asestándole varias puñaladas. El hecho ocurrió en el distrito de Santa Anita, Lima. Un día después, María Marleny Abad Reyes, de 35 años, fue asesinada por su pareja en la provincia de Tocache, departamento San Martín.

Pero el tema y el posterior el debate sobre los mandiles rosados, sin tocar el tema de fondo, acapararon todas las portadas de los diarios  dejando de lado un debate serio sobre la prevención de los  feminicidios y sus soluciones donde deberían estar involucrados todos los ministerios y sectores de la sociedad, incluyendo los medios de comunicación.

Todo eso perdió en una tonta discusión sobre el color de los mandiles en la que participaron todos: ministros, congresistas y hasta el propio Presidente de la República Martín Vizcarra.

El escandalete rosado dejo en segundo plano un tema importante: la aprobación de las reformas políticas planteadas por el Gobierno Central y que en el Congreso se viene aprobando a paso de tortuga.

Estas reformas son indispensables y deben aprobarse para ser aplicadas en las elecciones del 2021, a fin de evitar la proliferación de cuestionables personajes en el Parlamento, algunos con antecedentes, sentencias y juicios pendientes, cuyos casos al llegar a la Comisión de Êtica u otros, resultan blindados por una mayoría que arrasa todos no solo los reglamentos y normas internas sino el sentido común.  .

Y mientras tanto la procesión va por dentro 

Aunque las reformas políticas son necesarias, no resultan urgentes para la mayoría de los peruanos que vive y sufre la diaria e  imparable inseguridad ciudadana, la abrupta recesión de nuestra economía que genera falta de empleos sobre todo en los jóvenes y la desatención en los hospitales por falta de medicamentos. Peor el caso de los viejitos jubilados de la Ley Nª.19990 que están varados a su suerte. Eso en la capital.

Porque en provincias miles de personas de condición humilde sufren el total abandono del Estado. Por ejemplo, tanto los 50 mil damnificados del Niño Costero en Piura como los pobladores del distrito Lagunas, Loreto, que fueron víctimas de un terremoto de ocho grados y que hasta ahora están desatendidos. Ellos sienten el olvido de las promesas de ayuda inmediata que les hicieron.

¿Dos son suficientes?

Hasta ahora el Presidente Martín Vizcarra y el presidente del Consejo de Ministros, Salvador del Solar, dan la impresión de ser los únicos responsables visibles del Gobierno. Los ministros de Estado, brillan por su ausencia, no aparecen, dando la impresión de sufrir pánico escénico. La mayoría de ellos proviene de la burocracia dorada tradicional y son de perfil bajo, no habla, no opina, pero tampoco informan sobre los resultados de los ministerios a su cargo.

¿Será acaso porque no tienen nada que informar?

Según el portal Transparencia Económica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), al mes de mayo, de los 18 ministerios, hay ocho ministerios que han ejecutado el 10% o menos de los recursos asignados.

El mismo Portal indica que solo dos de 18 ministerios muestran un avance de inversión pública superior al 30%. Estos son el ministerio de Energía y Minas y el ministerio del Interior. Por su parte el ministerio de Educación tiene un avance de 17% y el ministerio de Salud muestra apenas un 10%.

Los últimos de la fila son los ministerios de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (si, el de la ministra de los mandiles rosados), con un escaso gasto de su inversión pública de solo 7% (en la campaña rosada se gastó la suma de 1.8 millones de soles) y, lejos, muy lejos, se encuentra el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS) a cargo de Paola Bustamante -quien anteriormente ocupó el mismo cargo entre 2014 y 2016-,  que no ha ejecutado ni un sol de la inversión pública asignada a su sector.

Según detalla el portal de Transparencia Económica, el MIDIS tiene a su cargo siete proyectos, de los cuales cinco están vinculados a la creación de centros de servicios en los Tambos en Junín, Cusco y Puno zonas que usualmente, son las más castigadas con el friaje y las heladas.

Por ejemplo, en junio del año pasado, según el Ministerio de Salud (Minsa), en esas zonas fallecieron 604 personas por neumonía, producto de las bajas temperaturas que se registran en el país. De estas muertes, más de 400 corresponden a adultos mayores y 72 a niños menores de cinco años.

En la provincia de San Antonio de Putina, ubicada en las alturas de Puno, los termómetros han llegado a marcar 15 grados centígrados bajo cero, lo que ha ocasionado la muerte de seis niños.

Pese a ello la entrega de kits de abrigo a las poblaciones más vulnerables por las heladas y friaje, se encuentra en stand by debido a absurdos trámites burocráticos. En este sentido la Contraloría pidió al ministerio de la Mujer adoptar acciones inmediatas para cumplir con la atención de manera oportuna.

Pero no todo está perdido

Según los especialistas en la segunda mitad del año se espera una aceleración en nuestra economía. De acuerdo a esos cálculos durante el segundo semestre el PBI avanzaría 3.7%, gracias al impulso de los Juegos Panamericanos. El consenso de los analistas apunta a un crecimiento de 3.6%, y que según FocusEconomics, una tasa que, dadas condiciones externas e internas, resulta favorable para la actividad empresarial. Según esos cálculos las proyecciones actuales no deberían seguir cayendo, pues el ajuste en las proyecciones ya se ha dado y el consumo privado aún crece a una tasa saludable.

Así las cosas, el gobierno también debería impulsar obras públicas para generar empleos. Ojo, hablamos de obras no de empresas públicas. Y para eso es necesario un mayor control en los gastos a ejecutarse.

Esto porque hace pocos días la Contraloría General de la República detectó S/ 457.4 millones en gastos irregulares del Estado en el manejo inadecuado en el pago de devengados.

La Contraloría realizó un operativo con el cual se realizaron verificaciones, entre el 17 de diciembre de 2018 y el 24 de enero de 2019 (es decir durante este gobierno), a 479 unidades ejecutoras y se identificaron hechos que ponen en riesgo la integridad en el manejo de estos recursos públicos.

El órgano de control intervino entidades públicas de los sectores economía, trabajo, energía y minas, comercio exterior, defensa, gobiernos regionales, provinciales y locales, entre otros.

La Contraloría indicó que entre las irregularidades detectadas en el gasto de devengados se hallaron pagos sin acreditar el ingreso de los bienes o la efectiva prestación del servicio, devengados registrados sin las autorizaciones correspondientes y, documentos de conformidad firmados por áreas que no eran las responsables.

El colofón

El Presidente Martín Vizcarra debe saber que las simpatías populares son efímeras e ingratas. Que tiene y debe dejar la politiquería de lado y dedicarse a gobernar. Que debe dejar las tareas nimias, como el de los mandiles, a su ministra.

Esto lo decimos porque el Banco Mundial a publicado un informe  que midió la inversión hecha por el Gobierno en el último año. Según la medición el 65% de los recursos se destina a la atención de víctimas y solo el 20% a prevenir agresiones. Así las cosas ¿de que campaña para prevenir agresiones a la mujer hablamos?