Fuente: Familia
Especialistas de Banner Health señalan que, con limpieza frecuente, filtros de aire y apoyo médico es posible reducir los síntomas y mantener la convivencia con perros y gatos.
Las alergias a las mascotas se producen por proteínas presentes en la caspa, saliva y orina, que se dispersan fácilmente en el hogar. Los síntomas más comunes incluyen estornudos, congestión, picazón en los ojos y, en casos más graves, crisis asmáticas. Aunque muchas familias temen tener que dar en adopción a sus animales, existen medidas que permiten controlar la exposición y mejorar la calidad de vida.
Entre las recomendaciones destacan mantener el dormitorio libre de mascotas, usar purificadores de aire con filtros HEPA, aspirar alfombras y muebles con regularidad y bañar a los animales semanalmente. Estas acciones reducen la concentración de alérgenos en el ambiente y ayudan a disminuir los síntomas. Además, se aconseja evitar confiar en productos “hipoalergénicos”, ya que ninguna raza está libre de provocar reacciones.
El tratamiento médico también es clave. Antihistamínicos, sprays nasales y gotas para los ojos pueden aliviar los síntomas, mientras que en casos más complejos se recomienda acudir a un alergólogo para pruebas específicas o inmunoterapia. Solo en situaciones graves de asma o problemas respiratorios persistentes se considera la separación de la mascota, como último recurso.
Con un plan integral que combine cambios en el hogar y apoyo médico, las personas alérgicas pueden seguir disfrutando de la compañía de sus mascotas sin poner en riesgo su salud.
