Una inspección de la Sucamec halló nitrato de amonio, insumo vinculado a la fabricación de explosivos clandestinos empleados por la minería ilegal y redes criminales en el país.
Las autoridades peruanas incautaron 2,5 toneladas de nitrato de amonio de origen ruso en el megapuerto de Chancay, tras detectar la condición de abandono legal del cargamento y el riesgo inminente de su desvío hacia el mercado negro.
La operación, realizada el 15 de agosto, estuvo a cargo de la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Sucamec) y la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat).
El insumo químico, considerado de uso fiscalizado bajo la Ley N.º 30299, llegó al país adjunto a un lote consignado a una empresa formal; sin embargo, los representantes de la compañía desconocieron la propiedad de dicho material durante los controles aduaneros.
El Ministerio del Interior (Mininter) y el superintendente nacional de la Sucamec, Eswin Alexander Manay Guerrero, destacaron que la incautación evitó que este precursor químico fuera destinado a la fabricación clandestina de explosivos, insumo clave para la minería ilegal y organizaciones criminales conexas.
La falta de un propietario acreditado y de trazabilidad clara convirtió al lote en una amenaza prioritaria para la seguridad pública, al tratarse de un compuesto con alto potencial de reactividad y uso ilícito.
Cadena de custodia y procedimiento de fiscalización
El cargamento permaneció bajo custodia temporal de la Sunat dentro de las instalaciones portuarias hasta el 17 de agosto, fecha en que la Sucamec asumió formalmente la responsabilidad de su identificación técnica, verificación y registro conforme a la normativa vigente.
Especialistas de la entidad analizan la documentación de origen para reconstruir la ruta logística del envío, identificar al destinatario final y determinar las responsabilidades administrativas o penales. Mientras tanto, el producto se mantiene resguardado bajo estrictos protocolos oficiales a la espera de su neutralización o destino final, mientras ambas instituciones refuerzan los controles operativos en el megapuerto de Chancay para evitar el tráfico ilegal de insumos fiscalizados.
