El 25.° Festival de Luces y Colores de Trujillo tuvo un concurrido y emotivo inicio este domingo 14 de diciembre, congregando a cientos de familias en la Plaza Mayor de la capital de La Libertad para presenciar el encendido de árboles navideños y nacimientos.
Este evento, que durará hasta el 6 de enero de 2025, no solo marca el comienzo de la temporada festiva, sino que también promueve la unidad familiar y la colaboración de 25 instituciones públicas y privadas.
Inicio festivo y ceremonia central
La jornada de inauguración arrancó a las 15:00 horas con diversos espectáculos orientados al entretenimiento infantil. Posteriormente, se llevó a cabo una Santa Misa, presidida por el arzobispo de Trujillo, Alfredo Vizcarra Mori, con la asistencia de las principales autoridades de la ciudad.
Tras la liturgia, la ceremonia culminó con el traslado del Niño Jesús al pesebre ubicado en el patio frontal de la Catedral, dando paso a la cuenta regresiva que encendió oficialmente los árboles y las decoraciones lumínicas instaladas a lo largo de la Plaza Mayor.
El alcalde de Trujillo, Mario Reyna, resaltó la masiva asistencia de las familias trujillanas, subrayando que la Navidad es un tiempo fundamental para la unión, la convivencia pacífica y la celebración en el ámbito familiar.
Esta edición del Festival cuenta con la activa participación de 25 entidades, tanto públicas como privadas, que aprovechan la vitrina del evento para promocionar sus servicios y marcas en beneficio de la ciudadanía.
El Festival de Luces y Colores se extenderá hasta el 6 de enero de 2025. Además de la exhibición central en la Plaza Mayor, la programación de este año contempla actividades descentralizadas. El objetivo es llevar la alegría de la temporada, especialmente a los niños, a los sectores más vulnerables de la ciudad.
Para garantizar el bienestar de los asistentes durante los días de fiesta, el personal de serenazgo municipal y la Policía Nacional del Perú han sido desplegados.
Estos cuerpos de seguridad se encargarán de mantener el orden y la tranquilidad en el centro de la ciudad, donde las familias se reunirán al son de los villancicos para compartir momentos festivos.
