La candidata de Fuerza Popular se comprometió a respetar el veredicto de las urnas e invocó a la calma ante el escenario de empate técnico.
La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, emitió un pronunciamiento la noche de este domingo tras la difusión del conteo rápido del balotaje, el cual expone una ajustada desventaja estadística frente a su contendiente de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez. Acompañada por los integrantes de su plancha presidencial y la dirigencia partidaria, la candidata enfatizó que técnicamente no existe un ganador definido y anticipó que el procesamiento de los votos decantará en jornadas prolongadas.
Fujimori calificó de irresponsable cualquier pretensión de declarar una victoria definitiva sobre la base de proyecciones muestrales que toman como referencia cerca de mil actas de un universo nacional que supera las 90 000 mesas de sufragio, remarcando que el desenlace legal se fundamentará únicamente en el cómputo oficial al 100% que ejecute la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
Instrucciones a la estructura de personeros y sujeción al veredicto de las urnas
Frente al escenario de extrema paridad reflejado por las encuestadoras, la postulante fujimorista dirigió un mensaje directo a sus cuadros técnicos, señalando que el rol de los personeros es doblemente crucial en esta etapa para fiscalizar la contabilización minuciosa de cada acta de votación.
Las cifras del conteo rápido de la empresa Datum asignaron a Sánchez un 50.14% frente a un 49.86% de Fujimori, exponiendo una brecha de apenas 0.28 puntos porcentuales que replica con precisión el reporte paralelo de la consultora Ipsos, donde el líder de izquierda obtuvo un 50.3% contra un 49.7% de la aspirante de Fuerza Popular.
Ante este empate técnico, Fujimori asumió un compromiso público explícito al afirmar que su organización política reconocerá los resultados oficiales sea cual fuera el veredicto final, exhortando formalmente a su competidor a adoptar la misma postura democrática.
Petición de veeduría internacional y evaluación del entorno político de la candidata
La ex-legisladora aprovechó su intervención para requerir formalmente el acompañamiento y la permanencia de las misiones de observación internacional en el país, solicitando que la comunidad diplomática mantenga una vigilancia estricta hasta el cierre definitivo del escrutinio de una jornada electoral que, a diferencia de la primera vuelta, se caracterizó por la fluidez operativa y la ausencia de incidentes logísticos mayores en los centros de votación.
Previo a su discurso en un hotel del centro empresarial de San Isidro bajo un riguroso resguardo de seguridad, la candidata recibió los primeros datos de las encuestas a boca de urna -que inicialmente le otorgaban una ligera ventaja- en su residencia de San Borja, acompañada por su entorno familiar directo compuesto por sus hijas Kiara y Kaori, y su hermana Sachi Fujimori.
Este cuarto balotaje en la trayectoria de la presidenta de Fuerza Popular -tras haber sido aventajada en los procesos de 2011 por Ollanta Humala, en 2016 por Pedro Pablo Kuczynski y en 2021 por Pedro Castillo- presenta un quiebre significativo en su perfil político y personal.
Fujimori encara el desenlace de las Elecciones Generales 2026 en un contexto de reconfiguración familiar e institucional, marcado por la ausencia de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, fallecido en septiembre de 2024, y tras haber concretado su disolución matrimonial con el ciudadano estadounidense Mark Vito Vilanella en 2022.
Asimismo, la actual postulación se desarrolló bajo un marco de estabilidad judicial derivado de una sentencia del Tribunal Constitucional que extinguió el juicio oral en su contra por presunto lavado de activos relacionado con el financiamiento de sus campañas precedentes.
