Foto-El Peruano
La presidenta de la República, Keiko Fujimori, participó en la entrega de 900 chalecos antibalas nivel IIIA destinados al equipamiento táctico y protección del personal de la Policía Nacional del Perú del Callao.
Durante la actividad, la mandataria estuvo acompañada por el ministro del Interior, César Astudillo, y miembros del alto mando policial.
«Con el ministro del Interior vamos a enfrentar la delincuencia, con autoridad, con inteligencia, con presencia del Estado y con resultados. No permitiremos que el crimen imponga el miedo en nuestras calles», señaló.
La presidenta también resaltó la importancia de los chalecos antibalas luego de visitar esta mañana a policías que permanecen internados en el Hospital de la Policía tras resultar heridos durante intervenciones contra la criminalidad.
Fujimori destacó que la entrega de los equipos de protección tiene un significado especial para los agentes y sus familias.
«Cuando un policía sale a protegernos, hay toda una familia detrás que espera volverlo a ver en casa. Por eso hoy entregamos 900 chalecos antibalas a nuestra Policía del Callao, de Ventanilla y Mi Perú», agregó.
Durante su visita al Hospital de la Policía, la mandataria también se reunió con el coronel Carlos Montúfar Lezama, el suboficial superior César Moscoso Zapata, el suboficial de segunda Jhordan Torres Fernández y el suboficial de tercera PNP Luis Alberto Llatas Constantino, quienes resultaron heridos en acciones vinculadas a la lucha contra la criminalidad.
Fujimori también participó en la presentación de armas de fuego, explosivos y productos pirotécnicos incautados a nivel nacional, actividad desarrollada en la sede del Ministerio del Interior.
Durante el acto, la jefa de Estado aseguró que su administración mantendrá una respuesta firme frente al crimen organizado y sostuvo que la estrategia de seguridad debe enfocarse también en impedir que las organizaciones delictivas accedan a recursos para cometer delitos.
«La lucha contra la inseguridad ciudadana no se gana solamente reaccionando cuando el delito ya ocurrió. Se gana, sobre todo, anticipándonos, controlando y quitándole a la delincuencia los recursos que necesita para operar», afirmó.
