Foto-Presidencia
Devolución obligatoria de la banda presidencial ante el Parlamento bicameral marcará el cierre de la gestión saliente.
El mandato interino de José María Balcázar como presidente encargado de la República finalizará el próximo domingo 26 de julio, un escenario que impide normativamente su participación en la ceremonia de transmisión de mando fijada para el 28 de julio.
Esta configuración temporal generó un vacío procedimental directo respecto a la entrega física de la banda presidencial a la mandataria electa, Keiko Fujimori. La resolución del procedimiento se ejecutará bajo el marco constitucional del restablecido sistema bicameral, determinando que la imposición de los símbolos de mando recaerá exclusivamente en el nuevo presidente de la Cámara de Senadores.
La elección de la mesa directiva de dicho fuero legislativo —para el periodo anual 2026-2031— se realizará mediante voto secreto el mismo 26 de julio a las 2:00 p. m. en la sede del Palacio Legislativo.
Límites constitucionales del mandato interino
La restricción temporal de las funciones de Balcázar radica en la naturaleza jurídica de su designación, la cual difiere sustancialmente de un gobierno electo por sufragio directo. Al ejercer una presidencia por encargo manteniendo en paralelo su credencial de parlamentario, su vigencia ejecutiva concluye con el fin del periodo legislativo saliente.
Fernando Rospigliosi, en su condición de presidente encargado del Congreso, notificó formalmente a Balcázar a través de un oficio oficial la extinción de su mandato el 26 de julio. El documento técnico dispone que el dignatario saliente deberá apersonarse al Parlamento el lunes 27 de julio a las 9:00 a. m. para concretar la devolución formal de la insignia presidencial ante la mesa directiva del Congreso, garantizando la continuidad del orden democrático institucional.
El marco constitucional peruano prevé un tratamiento diferenciado para los presidentes electos mediante urnas. El Artículo 116 de la Constitución Política establece que el jefe de Estado electo jura al cargo ante el pleno el 28 de julio por un periodo estricto de 5 años.
Un mandatario titular conserva la plenitud de sus prerrogativas hasta el inicio de la sesión solemne de fiestas patrias, presidiendo los actos oficiales matutinos en representación de la Nación y pronunciando un último mensaje antes de despojarse de la banda presidencial en el hemiciclo. Al carecer de dicho mandato popular de origen, las facultades ejecutivas de Balcázar no admiten prórroga legal más allá del inicio de funciones del nuevo Congreso bicameral, programado para el 27 de julio.
Restablecimiento del protocolo bicameral
El retorno al sistema de dos cámaras legislativas restituye las normas del ceremonial de Estado del Perú, inalteradas en transmisiones de mando desde la vigencia de la Constitución de 1993. Conforme a las disposiciones del Decreto Supremo N.° 096-2005-RE, el acto de entrega de la banda presidencial al Congreso representa la restitución simbólica del poder supremo al pueblo peruano a través de sus legítimos representantes.
Bajo esta estructura republicana, el titular electo de la Cámara de Senadores asumirá la custodia transitoria del emblema patrio, presidirá la sesión conjunta del Congreso, tomará el juramento constitucional de ley a la presidenta electa y procederá con la investidura oficial de la nueva jefa de Estado.
