eherán califica la eventual presencia militar extranjera como una alianza con EE. UU. tras el reciente ataque a un buque no tripulado norteamericano.
El Gobierno de Irán amenazó a Corea del Sur con enfrentarse a «graves consecuencias» en caso de sumarse a operaciones militares en el estrecho de Ormuz. La advertencia fue emitida por el portavoz de la cancillería iraní, Ismail Bagaei, luego de que las autoridades surcoreanas confirmaran que evalúan el envío de tropas a la zona estratégica para proteger la libre navegación de sus embarcaciones comerciales.
Desde Teherán, las autoridades diplomáticas señalaron que cualquier despliegue militar extranjero en el golfo Pérsico será interpretado como un apoyo directo a Estados Unidos, país que mantiene un bloqueo naval sobre los puertos iraníes e impulsa la presión diplomática sobre Seúl para alinearse con sus acciones de contención militar en la región.
Escalada naval y restricciones marítimas
El cruce diplomático coincide con el repunte de hostilidades entre Washington y Teherán en el paso marítimo. Medios estatales iraníes afirmaron haber atacado una embarcación militar estadounidense no tripulada que habría ingresado a zonas restringidas; sin embargo, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) desmintió la información y la catalogó como carente de sustento.
En paralelo, el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, anunció que proyectan la delimitación de una nueva «zona de exclusión» marítima más allá del estrecho de Ormuz para restringir el paso de naves no autorizadas. Esta medida busca consolidar la presión sobre el tráfico petrolero internacional tras el inicio del conflicto armado en febrero, mientras la marina estadounidense intenta mantener rutas de navegación secundarias cerca a las costas de Omán.
