La NTSB y la FAA asumen el peritaje tras el despiste e impacto de la aeronave de carga contra varios vehículos.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) y la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos iniciaron una investigación formal para determinar las causas del accidente sufrido por el vuelo 7598 de la aerolínea 21 Air, operado para Amazon Air, el cual sobrepasó el límite operacional de la pista en el Aeropuerto Internacional de Miami e impactó contra varios vehículos en una vía adyacente. El siniestro dejó al menos cinco personas fallecidas y cinco heridas.
El incidente involucró a un Boeing 767-300 de 32 años de antigüedad procedente de San Juan, Puerto Rico. Según las autoridades, la aeronave superó el tramo de contacto reglamentario de la pista sin lograr posar el tren de aterrizaje principal, desplazándose a más de 200 km/h antes de salirse de la zona operacional y precipitarse hacia una calle de servicio adyacente, donde se incendió.
Factores técnicos bajo análisis y respuesta de emergencia
Entre las hipótesis preliminares, los peritos evalúan la influencia de vientos de cola al momento del descenso y la ausencia de sistemas de frenado de emergencia (Engineered Materials Arresting System) en las pistas del aeropuerto de Miami. Asimismo, la NTSB analizará el historial de mantenimiento y propiedad de la aeronave, la cual fue reconvertida de pasajeros a carga en 2015.
El jefe de Bomberos y Rescate de Miami-Dade, Raied Jadallah, confirmó la movilización de más de 200 efectivos y 60 unidades para sofocar las llamas y realizar maniobras de extricación de víctimas atrapadas en los vehículos impactados. El accidente obligó a la suspensión temporal de las operaciones en el aeropuerto, provocando la cancelación de más de 180 vuelos y desvíos hacia terminales alternos como la de Orlando. Tanto 21 Air como Amazon expresaron sus condolencias y confirmaron su total colaboración con las autoridades federales.
