Una movilización convocada por la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), la Red de Solidaridad Estudiantil y el zonal metropolitano de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) concluyó con incidentes y cuestionamientos a la actuación policial en el centro de Santiago.
Pese a contar con el permiso de la Delegación Presidencial para marchar desde Plaza Baquedano hasta el sector de Los Héroes, la columna de manifestantes fue interceptada por efectivos del Control de Orden Público de Carabineros a la altura de la casa central de la Pontificia Universidad Católica de Chile, impidiendo el avance fijado en el trazado oficial.
Durante la jornada, los voceros estudiantiles manifestaron su rechazo a la reforma constitucional en materia de seguridad, la normativa de Escuelas Protegidas y el paquete de medidas económicas del Gobierno. La vocera de la ACES, Darling Marchant, criticó el despliegue de las Fuerzas Especiales y cuestionó la orientación del gasto público del Ejecutivo.
Asimismo, la representante de la Red de Solidaridad Estudiantil, Aranza Díaz, vinculó las políticas gubernamentales con la agenda económica internacional, señalando que el sector educativo mantendrá el estado de movilización frente a los recortes presupuestarios.
Por su parte, la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh) y vocera de la Confech, Laura Mlynarz, sostuvo que la intervención policial afectó a cientos de manifestantes por el uso de gases lacrimógenos y derivó en la detención de decenas de estudiantes.
La dirigenta también cuestionó la ausencia de diálogo por parte de la ministra de Educación, María Paz Arzola, e informó la convocatoria a un paro nacional estudiantil para el próximo 1 de octubre, fecha en la que buscarán incidir en la discusión de la Ley de Presupuestos 2027 para exigir mayor financiamiento a la educación pública, becas de alimentación, transporte y salud mental.
