Desde el puente Estela Montti se divisa el avistamiento de aves sobre la turbia corriente, en un tramo del río donde se ejecutan trabajos de descolmatación.
El caudal del río Rímac a la altura del distrito de Lurigancho-Chosica registró un cambio notable en su coloración, tornándose marcadamente marrón y albergando a numerosas gaviotas sobre su superficie. La inusual estampa, visible desde el puente Estela Montti, coincide con la ejecución de labores de limpieza y mantenimiento en la zona, aunque los vecinos de los sectores aledaños han manifestado su profunda preocupación ante la falta de obras estructurales de protección frente a la erosión de las riberas.
La presencia de las aves distribuidas a lo largo del cauce turbio ha llamado la atención de transeúntes y residentes locales. Si bien la coloración marrón y la concentración de la avifauna caracterizan el actual panorama fluvial, las autoridades técnicas recalcan que estos elementos visuales por sí solos no constituyen indicadores concluyentes de contaminación ambiental, requiriéndose análisis especializados para determinar la calidad del recurso hídrico.
Paralelamente, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) se encuentra ejecutando tareas de descolmatación y retiro de materiales acumulados en el sector Los Jardines, comprendiendo el tramo ubicado entre el puente Morón y las zonas de Cultura y Progreso. Estas intervenciones buscan optimizar la capacidad de conducción del cauce para mitigar el riesgo de desbordes durante la temporada de mayores aportes hídricos.
Reclamos vecinales por vulnerabilidad de riberas y ausencia de enrocados
A pesar de los trabajos de limpieza que realiza la maquinaria pesada, los habitantes de sectores como Monte Alto han exteriorizado su malestar por la distribución de las obras y la persistencia de zonas vulnerables. Los pobladores señalaron que los puntos críticos ubicados en los márgenes continúan expuestos a la fuerza de la corriente, recordando los daños ocurridos en años anteriores en las plataformas locales.
Ante la respuesta de la ANA, que aclaró que la programación vigente no contempla la construcción de defensas ribereñas mediante enrocado, los vecinos anunciaron que acudirán a la Gerencia de Gestión del Riesgo de Desastres de la Municipalidad de Lurigancho-Chosica. Su objetivo es gestionar inspecciones técnicas y exigir la implementación de medidas complementarias de ingeniería que garanticen la estabilidad de los terrenos habitados y agrícolas contiguos al río.
