Foto: Composición Perú Informa
Por Valeria Cavero-Nota Especial
El Escudo Nacional es una síntesis visual de todo aquello que nos enaltece como país. La vicuña, rodeada de un fondo celeste que actúa como el bello cielo andino, representa la diversidad de la fauna autóctona. El árbol de la quina, simboliza la riqueza del reino vegetal. De hecho, 20 de las 29 especies de quina a nivel mundial crecen en el Perú. Por último, la cornucopia es un emblema de prosperidad y abundancia. Tiene 25 monedas, en referencia al año en el que se aprobó el blasón que hoy está vigente: 1825. Un día como hoy, falleció la mente creativa detrás de un diseño con una premisa simple, pero que logró perdurar por siglos.
Un hombre multifacético
Nacido en Lima, en 1768, José Gregorio Fernández Paredes y Ayala ejerció múltiples profesiones durante su vida. Varias ramas del conocimiento despertaron su interés y se desempeñó como médico, científico, político y cosmógrafo. Siempre mantuvo relación con la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, institución en la que fue estudiante y posteriormente segundo bibliotecario. Sus investigaciones y escritos abordan diversos subtemas, como la anatomía y el impacto de la viruela en medicina; en astronomía, los eclipses y el movimiento de cuerpos celestes.
Fue contemporáneo de Hipólito Unanue, otro hombre culto, versado en política, medicina y literatura. Aunque los registros son ambiguos, se acepta que, en 1812, fue involucrado en la denominada “Conspiración de los Fernandinos” (1808), en la que participó un grupo de intelectuales criollos, especialmente médicos de la Escuela San Fernando. Este movimiento se considera uno de los primeros esbozos a la causa independentista.
Un legado inolvidable
José Gregorio Paredes (simplificó su apellido en 1821, cuando se adhirió a la Sociedad Patriótica de Lima) tuvo una próspera carrera en la política. En 1822, fue nombrado diputado del primer Congreso Constituyente, y en 1825 se convirtió en presidente de este mismo órgano. Fue en este contexto que dejó el legado por el que se le recuerda principalmente. Aquel año, presentó el proyecto para modificar el Escudo Nacional, con un diseño de su autoría, solicitud que se aprobó el 24 de febrero del mismo año. El predecesor del blasón de Paredes fue diseñado por Don José de San Martín, en 1821. En 1828, el destacado intelectual fue nombrado Ministro de Hacienda durante el gobierno de José de La Mar.
Aunque la figura de José Gregorio Paredes no resalte en la enseñanza como la de otros próceres de la independencia, es imposible negar el valor de sus contribuciones al trabajo intelectual en el país, así como el desarrollo de nuestra identidad nacional.
