Gremios de pescadores asocian la crisis al calentamiento del mar y a la escasez de anchoveta, recurso clave para la subsistencia de la fauna local.
El litoral del puerto Eten, en la provincia de Chiclayo, amaneció con decenas de animales marinos sin vida en su franja costera, desatando una profunda preocupación entre los gremios de pescadores, biólogos y defensores del medio ambiente. Los primeros informes técnicos detallaron el hallazgo de más de 50 ejemplares de fauna silvestre —incluyendo tortugas marinas, pelícanos y diversas variedades de aves guaneras— esparcidos sobre la arena.
Los habitantes de la zona advierten que este escenario no representa un hecho aislado, sino el inicio de una crisis ecológica vinculada de forma directa con anomalías climáticas en el ecosistema marino.
Escasez de anchoveta por alteración térmica del océano
De acuerdo con los testimonios recogidos por la prensa local, la comunidad pesquera artesanal de puerto Eten atribuye esta mortandad masiva a la desaparición crítica de la anchoveta, recurso hidrobiológico que constituye el eslabón base de la cadena alimentaria en el mar peruano.
Los trabajadores del mar explicaron que la anchoveta es una especie de aguas frías; por lo tanto, ante el incremento sostenido de la temperatura del océano, el cardumen se desplaza hacia zonas de mayor profundidad o migra hacia el sur en busca de condiciones térmicas óptimas. Esta ausencia deja desprovistas de alimento a las especies costeras, provocando su muerte por inanición.
Escenario crítico coincidente en el litoral de Pisco
La alerta ambiental cobró dimensiones nacionales al reportarse un fenómeno de similares características en el sur del país, específicamente en las playas de la provincia de Pisco, en la región Ica. La aparición simultánea de aves y fauna marina sin vida en puntos tan distantes del litoral peruano confirma la gravedad del impacto del calentamiento global y las corrientes cálidas sobre la corriente de Humboldt.
Además de la irreversible pérdida de biodiversidad, esta emergencia ecológica genera un impacto directo en la actividad pesquera artesanal, alterando los calendarios de captura y reduciendo la disponibilidad de recursos para el consumo humano directo.
Las autoridades correspondientes y organismos de investigación científica continúan realizando el monitoreo técnico y la toma de muestras biológicas para determinar de manera formal las causas exactas del deceso de estas especies, evaluando si existen factores patógenos adicionales derivados de la alteración del ecosistema.
