El presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, ratificó de manera categórica la necesidad de que el Congreso de la República apruebe a la brevedad la delegación de facultades en materia de seguridad ciudadana.
El pronunciamiento se realizó en Palacio de Gobierno tras una reunión de emergencia con la presidenta Keiko Fujimori, motivada por un sangriento episodio de violencia ocurrido en la ciudad de Trujillo que dejó un saldo de cuatro personas fallecidas tras un secuestro en la urbanización El Recreo.
Fortalecimiento operativo y tipificación del terrorismo urbano
El jefe del Gabinete Ministerial sostuvo que el paquete de facultades resulta decisivo para otorgar mayores competencias de inteligencia a las fuerzas del orden, permitiendo interceptar a las bandas delictivas antes de la comisión de delitos.
Asimismo, remarcó que la iniciativa busca tipificar e identificar formalmente a las organizaciones criminales como grupos terroristas, lo cual habilitaría la intervención directa de las Fuerzas Armadas en acciones de combate y en el control perimétrico de los centros penitenciarios.
Galarreta enfatizó que el Estado mantendrá un combate frontal contra la delincuencia y que el Ejecutivo evalúa medidas extraordinarias complementarias mientras se espera la decisión del Legislativo.
Frente a la crisis desatada en Trujillo, el titular de la PCM —quien estuvo acompañado por el ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, y el ministro del Interior, César Astudillo— confirmó el envío de contingentes policiales especializados desde Lima para intensificar los operativos en la zona.
De igual forma, anunció el traslado del ministro de Defensa a la región La Libertad con el propósito de liderar las acciones conjuntas en el terreno e identificar a los cabecillas responsables de la matanza.
