Régimen iraní asegura haber alcanzado zonas de despliegue aéreo y soporte técnico de las fuerzas de EE. UU. en Jordania.
La Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) confirmó la noche de este domingo un ataque coordinado con misiles y drones contra las bases aéreas King Hussein y Al Azraq en Jordania, recintos utilizados por las fuerzas armadas de Estados Unidos.
Según el régimen de Teherán, la incursión estuvo dirigida a instalaciones de soporte técnico, talleres de mantenimiento y plataformas de despliegue de aviones de combate, asegurando haber provocado «daños pesados» en respuesta al bombardeo previo perpetrado por Washington e Israel contra la isla iraní de Larak, en el Golfo Pérsico.
Por su parte, el Ejército de Jordania informó que sus sistemas de defensa aérea interceptaron al amanecer del lunes ocho misiles que violaron su espacio aéreo. En tanto, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), a través de su portavoz Tim Hawkins, precisó que la acción ofensiva en Larak buscó neutralizar dos lanzadores del IRGC donde se detectaron preparativos para el despliegue de cohetes y minas navales, maniobra que busca mantener expedito el tránsito de hidrocarburos.
Escalada de hostilidades en el estrecho de Ormuz
La reactivación del conflicto —iniciado a finales de febrero de 2026 y reanudado en julio tras el colapso del alto el fuego de abril— mantiene el Estrecho de Ormuz como el punto crítico de la disputa geopolítica. Mientras el IRGC advierte con represalias aún más contundentes ante cualquier nueva acción hostil, la administración estadounidense ha intensificado la presión diplomática y financiera.
El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, anunció un nuevo paquete de sanciones contra 60 individuos, empresas y embarcaciones vinculadas al comercio petrolero, la tecnología y activos digitales iraníes. Ante ello, el presidente iraní, Massoud Pezeshkian, reconoció la severidad del impacto económico en su país, pero descartó ceder ante los bloqueos norteamericanos.
